El ex presidente de los populares de A Guarda critica
las formas que le apartaron del cargo, pero se mantendrá fiel al partido
Alberto
González Vicente, fue, hasta el pasado 19 de septiembre, el presidente
del Partido Popular guardés, portavoz del Grupo Municipal del PP y
encabezó la candidatura de los populares en las pasadas elecciones
municipales.
Alberto
ha dejado de ser el portavoz del Grupo Municipal del Partido Popular.
¿Qué motivó esta situación, seguramente inesperada por usted?
Si uno analiza un poco las cosas, las ve venir, y yo hace tiempo que lo
veía. Hace unos meses recibimos los concejales del PP de A Guarda la
visita del presidente provincial, y otros altos directivos del PP, y de
una forma, para mí inesperada, y pienso que para todos los compañeros,
directamente se me señaló como el responsable de haber perdido las
elecciones municipales, porque nunca se habían perdido, y se me recordó
que en la Generales el PP volvió a ganar con unos resultados que si se
extrapolan a las municipales son de mayoría absoluta
De alguna forma, yo creo que injusta desde mi punto de vista, se me
culpó de no estar dirigiendo el partido, de no estar atento, y yo, en la
medida que se me dejó, respondí que sí atiendo al partido, que acudo a
actos, viajo a Pontevedra, preparo plenos… Y creo que sí me dediqué al
partido, en la medida en que también me lo permitían mis obligaciones
familiares y profesionales. En esa reunión yo ya me vi, esa es la
opalabra, ‘descabezado’. Preguntaron a cada uno cuál era su
disponibilidad para dedicarse al partido, y yo fui sincero: primero
tengo que dar de comer a mi familia, pagar mis hipotecas, y después está
el partido.
Tampoco hubo una comunicación directa que me dijese algo al respecto;
hubo tan sólo una llamada, que no fue ni siquiera del presidente
provincial, sino de un subalterno y más o menos me insinuó lo que iba a
pasar. Nadie me lo dijo directamente, nadie me preguntó… Fue una
decisión del partido, no del PP de A Guarda, sino del PP de Pontevedra.
Me dolió tener que enterarme por un correo electrónico de que el 22 de
julio habría una reunión de la Junta Provincial en la que se disolvía la
Ejectuva Local de A Guarda y se nombraría una nueva gestora. Es cierto
que unas semanas antes Fany me informó que había recibido una llamada en
la que me adelantaba lo que iba a suceder.
¿Cómo es
su relación con sus compañeros concejales del PP?
Mi relación es cordial, es buena y no les culpo de esta situación. Yo no
sé si hubo gente de A Guarda que llamó allí y dijo ‘esto no funciona,
esto va muy mal y así no vamos a ganar nunca’. Todo tiene sus épocas, y
así como en A Guarda hubo un Ligero, una Puri, un Riego, ahora hay un
Freitas, en un futuro espero que halla una Fany, o la persona que sea.
El PP volverá a gobernar.
Uno, cuando llega a las elecciones, piensa que va a ganarlas, y yo
llegué a estar convencido de ello. Recuerdo el día de las elecciones
municipales como un día de angustia, de mucha angustia; no como un día
de ilusión.
Sin dar
nombres, ¿no crees que hubo alguien que desde A Guarda influyó para
llegar a esta situación?
A mí el presidente provincial me dijo que había personas de A Guarda, y
esto creo que nos cogió a todos los concejales de sorpresa, que decían
que esto no funcionaba. No quiero pensar en nombres, porque podría
equivocarme: quien te está poniendo la mano sobre el hombre, puede estar
dándote una puñalada, y a lo mejor quien dices ‘este me ha hecho daño’,
pudo no haber hecho nada. No sé quiénes son esas personas y no quiero
pensar quiénes puden ser.
En lo que
llevamos de legislatura, sobre todo en los últimos meses, se veía una
sutil cortina entre usted y otros concejales de su grupo, al menos esa
sensación se observaba en la calle. ¿No la apreciaba usted?
Fany y Fernando tienen, a nivel personal, una relación muy estrecha; han
hecho una gran amistad y, a veces, Fernando cena con Fany y su marido, y
con los niños. Es una relación que yo no me puedo permitir, porque por
mi trabajo, se lo tendría que restar a mi familia.
¿Cuál es,
ahora mismo, su papel entre los concejales populares?
Fui sincero con Fany y ya le dije que tendrá mi apoyo; el PP va a tener
mi apoyo, y yo estaré ahí para auparles y para ayudar a que en las
próximas elecciones se saquen más concejales que en las pasadas. Creo, y
espero, que el peor escenario político del PP de A Guarda ya haya
pasado, y confío en la mejoría en las próximas convocatorias electorales.
Le dije a Fany que iba a asumir la presidencia de una gestora que está
encaminada a nombrar una Ejecutiva, los papeles los tiene ella porque,
aparentemente, es la persona en la que confía el partido y por lo tanto
parece que es la persona con mejores opciones a presidirlo. Si algo hice
bien es que puse a una buena segunda tras de mí cuando elaboramos la
lista. Ella es la que tiene los papeles ahora para ser la alcadesa de A
Guarda, de modo que es un entrenamiento, un aprendizaje que estamos
asumiendo en estos momentos, porque los demás que están allí saben mucho
ya, y nosotros tenemos que aprender aún, y lo estamos haciendo.
Por lo
que ha dicho al principio de cómo se le ha tratado, y sus palabras
posteriores, ¿no suena a masoquismo su actitud?
Vamos a ver. Yo estoy afiliado al PP desde hace muchos años. En los
partidos, y los libros de teoría política, hablan de la democracia
interna de los partidos, se concluye casi siempre por los grandes
politólogos que la democracia interna de los partidos no existe; es
falsa. O sea, los partidos democráticos son el lugar donde hay menos
democracia; sí existen las democracias estatales, pero no dentro de los
partidos, donde haces lo que te mandan, y cuando yo fui elegido para
presidente, había personas que no estaban de acuerdo, luego lo fueron
asumiendo. No sé cuál es el criterio que utiliza la directiva
provincial; lo que sé es que me dieron su confianza, y estuve ahí,
después me la retiraron y entiendo que como afiliado me debo al partido,
y no sólo al partido, también a las 1.930 personas que depositaron su
confianza en mí y que quieren que el PP esté ahí, pero también quieren
que yo esté ahí.
Le he dicho a Fany: ‘estoy a disposición de lo que tú me digas’, y si me
dicen ‘vete’, presento mi dimisión, y me voy para que pase el siguiente
de la lista. Lo que también he dejado claro es que a mí el partido no me
vuelve a coger en una de estas. Ahora tengo un compromiso y, si me dejan,
lo voy a cumplir hasta el final, pero en las próximas elecciones no voy
ni de primero ni de décimo séptimo, ni de suplente. Borrón y cuenta
nueva. El partido no me ha dado explicaciones de por qué dejó de confiar
en mí. Mi postura ahora no es de masoquismo, es el sentido de la
responsabilidad.
Insisto
en algo a lo que ya ha aludido: ¿cómo ve su futuro, dimitiendo o
agotando la legislatura?
Creo que tengo un deber para con el pueblo, aunque para mí lo más cómodo
sería dimitir, porque la vida política lo que hace es quitarte un tiempo
que para mí es muy valioso, pero tengo la obligación de estar ahí.
En cuanto
al Partido Popular, ¿se mantendrá como afiliado o se planteará también
su futuro en esta formación?
Me mantengo como afiliado. Los partidos, todos, buscan resultados. Se
dieron una serie de circunstancias que llevaron a que el PP perdiese en
A Guarda. Son cosas que pasan, pero las ideas siguen ahí, y mi familia y
yo somos de centro derecha, gente de la democracia cristiana europea, es
nuestra forma de sentir y eso no va a variar. Somos del PP y apoyaremos
al PP.
Hay quien
piensa que usted no contó, desde el primer momento, con todos los
beneplácitos del PP y recordamos que llegó tardiamente su proclamación
como cabeza de lista del Partido Popular en las municipales.
Lo puedo decir. Yo no me sentí apoyado por Pontevedra nunca; pienso que
los apoyos los tenía aquí, en A Guarda. No tengo mucho que decir sobre
esto. Efectivamente, nunca me sentí apoyado por la directiva provincial;
no sé cómo actuaron, qué les llevó a tomar decisiones. No sé si estaban
buscando a uno mejor y no lo encontraron o no sé si pusieron al menos
malo de los que podían poner.
Emocionalmente, ¿cómo se siente usted?
Si me permites la palabra, yo soy un tío muy pragmático y tiendo a
objetivizar las cosas. Me encuentro bien. Sufrí un poquito; me dolió,
sobre todo, la falta de un aviso previo de la directiva provincial; me
molestó. Es algo que olvido. Yo estoy aquí para mi familia, mis
clientes, para la gente del pueblo que necesite algo del PP y se quiera
dirigir a mí.
Esta situación no me influyó negativamente a nivel personal; lo que más
me moslestaron fueron las formas empleadas, no el resultado final. De
igual forma que no me llamaron para decirme ‘tú vas a ser el candidato”,
y fue rodando todo, quizás porque estaban las elecciones encima. Es que
a lo mejor es así, que no hay que avisar nada, aunque yo lo entienda de
otra manera.
Outubro, 2008