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galiciasuroeste                                                       Miguel Amenedo

Miguel Amenedo es el ganador del cartel anunciador de la XVI Feira do Viño, que hoy, a las 20.00h, se inaugura e O Rosal. De fácil conversación, y pronta sonrisa, habla con optimismo, y satisfacción por haber logrado que su cartel se convirtiese en el anunciador oficial de esta cita gastronómica.

 

Miguel Amenedo sigue cosechando premios como cartelista, el último, mejor dicho el penúltimo fue el de la Festa da Lagosta, de 2007, el último, de momento es este de la Feira do Viño do Rosal...

            Pues sí, es suerte.

 

Bueno, suerte y saber hacer...

            Sí, es cierto; suerte y saber hacer, pero también influye la suerte, porque hay gente muy buena.

           

Tu especialidad, Miguel, no es precisamente el cartelismo.

             No, no. Mi especialidad es hacer logotipos, imagen de empresa, pero bueno, es un gran apoyo, es divertido; es una opción que te permite que te conozca la gente.

 

Me decías hace como un año que tu profesión no es diseñador...

            No; es arte comercial; lo decía y lo sigo manteniendo: que es arte comercial

 

¿Por qué un profesional del arte comercial acude a un certamen de estas características?

            Lo haces, como siempre lo he hecho hasta ahora, y lo sigo haciendo, principalmente para darte a conocer; que  a la gente le suene tu nombre; que tu nombre se marque más; que te conozcan más, profesionalmente, y que vean que trabajas bien. Y hoy en día lo haces, también, por la parte económica que conllevan estos concursos, que ayuda mucho, sinceramente (y ríe). Pero más que nada lo haces por ti; te sientes bien, sobre todo porque puedes ver tu proyecto reflejado. Ahí afuera, cuando lo ves, y la gente ve también tu trabajo, eso es bonito

 

El trabajo presentado al concurso es un cartel tan evidente que sobran las palabras para explicarlo y el mensaje es fácil de interpretar, aún así, ¿como definiría el autor, desde su punto de vista, lo que quiso transmitir?

            Fiesta. Fiesta. Obertura, el momento de la obertura de la botella, que es fiesta, es alegría; y eso es lo que quise marcar. Ese es el mensaje del abridor que se acerca  a la botella: está indicando una celebración; y esta es la celebración del vino.

 

Para llegar a algo tan simple, porque realmente el cartel es simple, pero de tan amplio contenido que para llegar a esta imagen tan sugerente, ¿fue precisa una dedicación especial, un devanarse los sesos, o aquí la experiencia, como se dice “es un grado”?

            La experiencia es un grado. Pero es que hoy en día tienes que ver un mensaje rápido y directo.  Y esto funciona por sí solo. En este caso con ver el cartel, te sugiere el vino, y no había que darle más vueltas. Dije: ‘con esto llega’, y una tipografía bien puesta, que para mí es fundamental siempre, está hecho. Y así fue.

 

Y ahora explícanos los datos más técnicos del cartel, sobre todo para aquellos que de diseños, colores, formas, no entendemos nada.

            En los carteles, lo digo, lo repito, lo reitero siempre, que lo fundamental de un cartel es el mensaje. Cuando se trabaja con una fotografía, que la fotografía te diga todo, es fundamental; pero acompáñalo siempre con un texto; un texto legible, que se pueda ver bien; que la gente lo lea a distancia y que te diga todo. Los colores aquí fueron muy básicos; no me he molestado en poner fondos; blanco, inmaculado; limpio... Puede dar la impresión de que no tiene trabajo, que alguien diga: ‘pusireron una fotografía ahí y listo”. Pero hay que llegar hasta ahí.

 

Decías antes que era la primera vez que utilizabas una fotografía

            Sí, es la primera vez. A mí me gusta ilustrar, dibujar, y que lo que haga, sea original. Hoy esto parece ir cambiando, y creo que la ilustración está cansando; se están haciendo tantas cosas referentes a las fiestas, a la gastronomía y siempre nos vamos a la ilustración, ¡qué es muy bonito!, es algo propio de uno, es un dibujo; pero se abandonó un poco la fotografía, el mensaje de la foto. Me gusta.

 

De todas formas, sea un dibujo, una fotografía es preciso un proceso creativo

            Por su puesto. Es que es la idea, que es lo fundamental. Luego está cómo plasmarla.

 

El cartel, que ya lleva unos días colgado por establecimientos y distribuido en distintos lugares, una vez impreso, ¿obedece a la idea original?

            Es perfecto, es perfecto.

 

Miguel cuantos años llevas en esto del diseño; perdón, como tú prefieres, en el arte comercial

            Arte comercial. Pues ahora mismo llevo... ¿diez años?. Diez años, llevo.

 

Y es una profesión complicada, difícil

            Es divertida. Es una profesión preciosa; es el trabajo que toda persona querría, creo yo. El poder crear, hacer cosas que luego vas a presentar, que la gente va a ver; algo que hiciste tú... Es algo muy especial; es un trabajo muy agradecido.

 

¿Cuál es ese trabajo que te empeñarías para ver en la calle, aquel sueño de un profesional de la imagen que aún no consiguió?

            Lo que sería en plan cartelería, y ahora están ya cerrados los festejos, los sanfermines. Me gustaría estar ahí; porque es una imagen internacional. Hay un concurso todos los años, y claro que me encantaría ese premio. Hombre por aquí tengo otros. Sigo empeñado en mi ‘amigo’, el Terras Gauda, porque también es cierto que las bodegas me encantan  y poder hacer la imagen de una bodega me encantaría.

 

Y el vino también, claro.

            Sí, el vino me gusta.

 

¿Es Miguel Amenedo un profesional (un profeta) en su pueblo y en la comarca, o los encargos le llegan de afuera?

            Es un profesional de la comarca y los trabajos le llegan de afuera, también. Los trabajos más importantes vienen de afuera; la gente todavía no piensa en diseños. A mí me gustaría trabajar más en mi pueblo, en la comarca; pero bueno, llegará. De momento los encargos más importantes vienen de fuera.

 

Ahora mismo, salva una obra de las que tú has realizado, aquella que enmarcarías eternamente

            Tengo dos. Quiero salvar las dos. Una ya sabes cuál es, el cartel de Terras Gauda que llegué a presentar a concurso. El otro es un logotipo que es el del Centro de Cabalos de Pura Raza Galega

 

¿Los diseñadores hacéis arte o hacéis trabajo?

            El que hace arte, es un artista. Los diseñadores hacemos trabajo y arte; de ahí lo de arte comercial del principio.

 

¿Alguna vez has hecho un diseño, un cartel, para ti; un cartel que no tuviese otro destinatario?

            Pues no lo hice nunca... a no ser para mi mujer. Pero no para mí.

 

¿Y tienes el diseño de tu empresa?

            La cosa más básica que hay: “Miguel Amenedo (ríe) Diseñador gráfico”

 

Y en esto del diseño, que dices que también es arte, ¿se respeta el nombre del autor o los logos, los carteles, la imagen que elaboráis, es una obra anónima con el tiempo?

            Con el paso del tiempo se convierten en obras anónimas. Tienes derechos de autor, pero este concepto no llegó todavía con fuerza a todos los diseñadores.

 

Ves esos carteles de fiestas, logos que son referencias, pero no puedes leer quien los hizo. Son creaciones huérfanas que empobrecen, pienso yo, la historia del propio cartel.

            Es verdad. Salvo para los diseñadores a grandes niveles, porque tener uno de sus trabajos es un prestigio para una firma. Tienen un nombre, y pueden exigirlo. Miguel Amenedo todavía no llegó a ese nivel, no se puede decir hoy “esto es un Amenedo”.

Xullo, 2008