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    Antonio Martínez Vicente es el depositario de uno de los mejores archivos de la historia de A Guarda que existen en nuestra localidad. Su disposición, siempre a colaborar de un modo totalmente desinteresado, nos permite traer a estas páginas esos capítulos de la Historia local que, por el tiempo transcurrido y la escasa difusión que tienen, no son bien conocidos o, cuando menos, no están al alcance de todos.

     Esperamos que esta contribución de Martínez Vicente tenga el mejor agradecimiento de todos con su lectura. 

TOPONIMIA

DE

LA GUARDIA

 

LA RÚA O CALLE DEL MEDIO

Seguramente que son muy pocas las personas que sepan cual era la calle que llevó durante muchos siglos este nombre.

 

            Rúa del Medio o calle del Medio a la que hoy se conoce con el nombre de calle de Colón, la cual fue desde remota antigüedad la vía más importante de La Guardia.

 

            Geométrica y topográficamente a ninguna otra calle le corresponde con más propiedad este nombre de del Medio que se le daba, porque es como el eje o línea diametral que dividía en dos sectores la antiquísima población castramentada La Garda o Guarda, Foz do Miño.

 

            Fue nuestra villa primitivamente un castro o más bien un oppidum, situado sobre el burgo marinero prerromano que constituye indudablemente la primitiva población de La Guardia. La disposición de las tres únicas calles que constituían la ciudadela demuestra el carácter militar de ésta.

 

            No tenía la población más que dos puertas: una hacia la plaza y otra hacia las escaleras del convento. Una y otra puerta son términos y extremos de la calle del Medio, la rasante de la puerta de la Plaza a un metro sobre el nivel actual de aquel sitio. Aún recordamos la piedra concavada en que giraba el quicio de la puerta. La puerta de abajo, “a porta da vila”, sobre las escaleras, tenía la rasante actual. Allí puede verse todavía la concavidad en que se apoyaba el quicio de su puerta.

 

            Con la rúa del Medio comunicaban la rúa do Pozo situada al naciente y que conducía a la plaza única de la villa hoy llamada Monte Real. En esta rúa existía un cuartelillo para guarnición del castro, y el único pozo de agua potable para servicio de sus habitantes, el cual dio nombre a la calle. La otra calle llamada de San Marcos, por razón del hospital-albergue, que a su entrada existió, donde está hoy la carnicería del municipio, conducía a la plazoleta o atalaya del muro de la villa. Ni en este sitio ni en el Monte Real, existían las bocas calles que existen hoy, pues, el oppidum, o población amurallada, no tenía más entradas que las citadas. Las portas da vila, la calle que va del Monte Real a la del convento y a la Plaza Nueva abriose hacia el año 1840, al demolerse el muro que venía desde la Plaza por detrás de las casas de la calle actual de Cervantes. En 1839 aún se reparó el muro que cerraba esta bocacalle por temor a un nuevo asalto a la villa, como el que dio en 1.º de julio de aquel año el bandolero Guillade. Hacia este tiempo se abrió también la boca calle del Muro.

 

            En la parte alta de la calle del Medio existió la casa solariega y torre de los Correa. Demolida esta torre en los días turbulentos de Pedro Álvarez Sotomayor, más conocido por Pedro Madruga, en tiempos de los Reyes Católicos, quedó únicamente el solar y sobre él edificaron los linajudos señores de aquella casa su noble vivienda, llamada en el siglo XVI la casa nueva de Correa, que aún hoy existe. Esta reedificación se hizo en el año 1500.

            En el n.º 146 del “Boletín de la Comisión de Monumentos de Orense” correspondiente a los meses septiembre-octubre de 1922 hemos publicado un notable testamento que estaba inédito en el Archivo de la Catedral de Tuy, otorgado en la ciudad de Orense en el año 1471 por D. Gómez Correa, vecino de La Guardia, herido de muerte por una saeta en el combate entre las fuerzas del Conde de Benavente y las del Conde de Lemos, D. Gómez Correa había acompañado con sus gentes las huestes de Pedro Madruga partidario del de Benavente.

 

            Refiriéndose a esta torre de La Guardia dice así el testamento: “item luxo arriva de Miño meu primo a torre de Garda que aja e leve”.

            En esta casa al pie de la misma torre vivía Elvira Correa, hermana del testador casada con Juan Culler, Merino da vila y escudero, padres del canónigo de Tuy y Abad de La Guardia D. Lorenzo Correa, cuya sepultura con escudo heráldico está detrás del altar de la Virgen de los Dolores, fundada y construida por él en la iglesia parroquial de La Guardia.

Casa de los Priegue y sotomayor. Obsérvense los dos blasones, a ambos lados de la primera ventana, adosados en la actualidad en la Torre del Reloj

 

            Tiene esta casa en su fachada el escudo heráldico de los descendientes de la familia dividido en cuatro cuarteles, el de la derecha superior es el león atravesado por una espada, apellido Ozores, el de la izquierda las jaqueles de Sotomayor, el de la derecha inferior Zúñiga y el de la izquierda la cruz de Pereira.

 

            Otro escudo de la misma casa ostenta una gran águila explayada sobre cuyo pecho se ostenta un escudo con trece correas cruzadas en diagonal, que es el blasón del apellido Correa. Los colores de este escudo son: negra el águila y rojas las correas cruzadas sobre campo de oro. Alude el águila al apellido Aguiar de Doña Dordea y el de Correa a D. Pedro, padres del valiente campeón D. Pelayo fundador de esta ilustre familia.

 

            En esta casa nació y vivió muchos años doña Isabel Ozores y Sotomayor, uno de los hermanos fundadores del convento de Benedictinas de esta villa. Casada con D. Baltasar de Sequeiros y Benavides, de quienes proceden los Condes de Priegue, que tuvieron entre otros hijos a D. Fray Antonio de Sotomayor, Arzobispo de Dámaso y confesor de Felipe IV, D. Fray Francisco, Arzobispo de Quito y Charcas, y a D. Fray Alvaro, electo Obispo de Orense. También vivió en esta casa D. Diego de Zúñiga y Sotomayor, Obispo de Zamora y Orense.

 

            Por una información notarial hecha en 1622 que existe en el Archivo de la Casa de Sto. Tomé de Freijeira, tomada del de Simancas consta que los tres primeros asistían de niños a la escuela pública de La Guardia.

 

            El blasón heráldico del Sr. Zúñiga y Sotomayor se ostenta en la fachada lateral del convento de Benedictinas y en la fachada de la casa mencionada.

 

            Frente a esta y formando ángulo en la calle del Medio con la de San Marcos con una capilla unida al mismo, existía el hospital del mismo nombre. Allí se curaban los enfermos pobres y alojaban los impedidos necesitados. Existía ya en 1458 y debía ya haber sido fundado muy atrás porque se arruinó y se instauró algunos años más tarde, como consta por un documento público del archivo de la familia Correa que dice: se otorgó en el año de 1494 ante la puerta del hospital nuevo de San Marcos.

 

            De este hospital hablaremos en uno de los capítulos de nuestro proyectado libro “La Guardia. Páginas de su historia”.

 

            Otra casa ilustre existió en esta misma calle del Medio. Aquí vivió y tenía solar en 1556 D. Antonio Varela, casado con doña Apolonia González. Su hijo Ruy Martínez Varela se casó con doña Francisca Vázquez Falcón, cuyo hijo se casó con doña Gutierre Falcón y Sotomayor, Caballero del Hábito de Santiago, de quienes descienden los Marqueses de Bardaña. Los escudos heráldicos han desaparecido de la casa en que vivió esta familia. Hoy solo pueden verse estos en la capilla de la Santísima Trinidad en nuestra iglesia parroquial, dos escudos en que campean los apellidos de esta noble casa, uno en la pared de la epístola sobre un arco sepulcral hoy tapiado y otro en el suelo cubriendo un sarcófago.

 

            Otras varias familias de significada prosapia vivieron en esta calle, la principal de la antigua villa amurallada, de la que daremos cuenta cuando mencionemos los hijos más distinguidos de nuestro pueblo.

Juan Domínguez Fontela