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Litixio entre la Embotelladora Celta S.A. de Vigo y el Ayuntamiento de La Guardia   por la Tasa Municipal por Inspección y Reconocimiento Sanitario de Alimentos-Año de 1959

Por José A. Uris Guisantes

 

Sendo Alcalde don Ermelindo Portela Gómez se establece un litixio entre a empresa Embotelladora Celta S.A. de Vigo  e o Concello motivado a publicación e recadación dunha Ordenanza ou Tasa municipal polo conceuto de Inspección y Reconocimiento Sanitario de Alimentos a últimos do ano 1959.

 

Esta empresa era a concesionaria do envasado e venta en toda Galicia da bebida Pepsi Cola, concesión que remataría, mais menos, en 1989 ca rescisión do contrato entre ambas empresa, a familia Garalla por parte da embotelladora e Pepsico Internacional que viña de mercar o 30% do capital de Kas. A pranta embotelladora estaba nos Valos (Mos). Embotelladora Celta S.A. foi disolta no ano 2000. 

 

 

9 de noviembre de 1959. Escrito de la Embotelladora Celta S.A. de Vigo contra la Tasa por Inspección y Reconocimiento Sanitario de Alimentos.

 

Embotelladora Celta S.A., con domicilio en la Travesía de Vigo, s/n y en su nombre y representación D. Jorge Santos García, como Director Gerente de la misma, ante VI acude y con el mayor respeto expone:

 

Que la empresa que represento tiene por objeto social el embotellado y venta del producto Pepsi–Cola, mediante franquicia concedida por Pepsico-Internacional, para todo el territorio que comprende la Región Gallega y Zona de Ponferrada, teniendo aprobadas sus instalaciones por la Jefatura de Industrias y el permiso correspondiente de puesta en marcha por la Jefatura Provincial de Sanidad.

 

Que asimismo, y según fotocopia que se acompaña, dicha Entidad tiene concedido por la Dirección General de Sanidad su inclusión en el Registro Sanitario para que, bajo la fórmula nº 3 con el nº 2.708, elabore los productos que constituyen su objeto social que, en este caso, se limita exclusivamente al producto Pepsi-Cola.

 

La bebida Pepsi-Cola como tal se encuentra bajo el Control Sanitario de la Dirección General de Sanidad, según preceptúa el artº 1º de la OM de 6 de marzo de 1941, y normas posteriores en la misma materia, a las que se encomienda la elaboración y venta de productos alimenticios envasados a servicios especiales de naturaleza Estatal, sometiendo dicho producto a la reglamentación ó régimen establecidos en el RD de 9/02/1924, y disposiciones complementarias y concordantes.Que el Ayuntamiento de su digna Presidencia tiene ordenada una Ordenanza en virtud de la cual se establece un Tasa de Reconocimiento Sanitario, según lo dispuesto en el artº 435 de la Ley De Régimen Local  refundida, aprobada por Decreto de 24/06/1955, en concordancia con lo dispuesto en el nº 5º del artº 440 del mencionado texto legal.

 

Que en el caso presente la cuestión que  se plantea no pretende discriminar la validez del acuerdo aprobatorio de la Ordenanza, ni impugnar cualquier clase de liquidaciones practicadas en virtud de la exacción de la Tasa de Reconocimiento sanitario, sinó simplemente determinar la exacta aplicación de norma por ortodoxa interpretación de esta, y por todo ello porqué,

 

a)La inclusión en la obligación tributaria de unos datos repetidamente realizados por un sujeto, es decir la subsunción de un supuesto de hecho en la hipótesis prevista por la norma, no es otra cosa que la aplicación de la Ordenanza a que se refiere el artº 699 de la Ley.

 

b)Porque la resolución que recaiga en esta cuestión planteada en estos términos ha de tener, necesariamente, un carácter concreto con efectos limitados al reclamante y a la actividad por la que se pretende exigir la exación, pero sin eficacia sobre otras aplicaciones del gravamen y menos aún sobre su texto regulador, y,

 

c)Porque así lo aconseja la economía procesal, toda vez que ha de admitir o presentar solamente escritos o reclamaciones que impugnen una determinada liquidación, su posible estimación no impediría la constante repetición de nuevas liquidaciones por actos análogos, y obligaría en consecuencia, a interponer una larga serie de recursos que, sin ninguna finalidad práctica entorpecería el trabajo de los organismos administrativos encargados de resolver estas cuestiones.

 

Que la admisión o estimación de los razonamientos de la Entidad que represento no supone en modo alguno, aún en el caso de que se estime la declaración de una exención, porque para la declaración de un objeto impositivo, sinó simplemente la de no sujección a la Tasa establecida; conceptos estos claramente diferenciales toda vez que la exención supone el perder la obligación de contribuir otorgada a un sujeto incurso en la norma tributaria por razones de orden extra fiscal; en tanto que la no sujección significa la no inclusión del sujeto en dicha norma.

 

Que la cuestión planteada ante el Ayuntamiento de su digna Presidencia, no consiste como antes se dice, en la impugnación de la Ordenanza respectiva, ni en las tarifas que exaccionan el gravamen, sinó en que, si bien la expresión general del nº 5º del artº 440 de la Ley de Régimen Local mantenimiento al abasto público pudiera también comprender-y de hecho comprende- a la sbebidas carbónicas a cuyo gravamen se refiere este escrito, es lo cierto que el carácter de Tasa por Prestación del servicio exige la existencia de la idea, tajantemente expresada en el artº 436 de la misma Ley, porque precisamente por ser una Tasa la exación estudiada, es exigible por la prestación de un servicio por parte de la Corporación, y, en consecuencia, la causa o título de exigibilidad es la prestación de un servicio público por el Ayuntamiento y a la relación del ciudadano con el Municipio en esta como en las demás Tasas, es por lo tanto, de inmediata y directa prestación y contraprestación; se paga por un servicio realizado y solo cuando el servicio se realiza y se establece la obligación de contribuir fundada en la utilización del servicio, y, por tanto la mera existencia del servicio no facultará en ningún caso, a los Ayuntamientos para la exacción de estos gravámenes, requisitos de prestación sin los cuales la Tasa carecería de motivación jurídica y de posibilidad lógica, ya que en el caso de exigencia de la misma sería en realidad un arbitrio, que supondría duplicidad de pago por el mismo concepto en relación a los expresamente autorizados por la Ley de Régimen Local.

 

Que ante la imposibilidad de ejercer la inspección sin menoscabo de la bondad del artículo ya que la apertura de las botellas llevaría a la absoluta inutilización del producto, porque cualquier alteración en su aspecto externo conduciría logicamente a la ruptura y a dejar el producto en condiciones inasequibles para el consumo público, se está en el caso de no prestación del servicio por parte del Ayuntamiento sin que por ello deje el producto de estar inspeccionado y bajo la vigilancia de organismos de carácter estatal, siendo por ello en virtud de los razonamientos anteriores no exigible la prestación pecunaria a que se contrae el devengo de la Tasa, porque la existencia del servicio sanitario en tanto en cuanto no se  utilice no produce el devengo del impuesto.

 

Que todo lo ateriormente expuesto es reiterada doctrina establecida para estos casos concretos por numerosos Ayuntamiento de España, por secciones provinciales de Administración Local, por la Jurisdición Económico Administrativa e incluso por la resolución del Ministerio de Hacienda de 20/04/1954, referida a vinos embotellados, con los que nuestro producto guarde perfecta similitud y análogas circunstancias.

 

En virtud de todo lo expuesto entiende el recurrente que no procede que la bebida Pepsi Cola, fabricada por Embotelladora Celta S.A., en su planta de Vigo, acogida al registro Sanitario de la Dirección General de Sanidad, sea  gravada por ese Ayuntamiento con la Tasa por inspección y reconocimiento sanitario de alimentos. Y a VI.

 

Suplica: Que habiendo por presentada esta instancia tenga a bien declarar la no sujeción de las bebidas Pepsi Cola a la Tasa por Inspección y Reconocimiento Sanitario de Alimentos.Gracia que el recurrente espera alcanzar del recto proceder de VI cuya vida guarde Dios muchos años.Vigo 9 de Noviembre de 1959. Firma ilegible.  Embotelladora Celta S.A. Vigo.     

 

24 de septiembre de 1960. Oficio del Sr. Alcalde de La Guardia al Ilmo. Sr. Presidente del Tribunal Económico-Administrativo Provincial:

 

En contestación al Oficio recibido en este Ayuntamiento el día 17 de septiembre de 1960 (nº 764 RE), este Ayuntamiento reitera y se ratifica en su posición jurídicamente correcta de exigir el pago del Impuesto por Reconocimiento Sanitario a Pepsi Cola, basándose en los siguientes Considerandos:

 

1º.-Cabe el reconocimiento médico sanitario de productos embotellados sin afectar a la integridad del producto en sí. Este Ayuntamiento no sólo lo considera posible, sinó que con los documentos que acompañan a este informe demuestran que está llevando a cabo el servicio de inspección y reconocimiento sanitario con implacable efectividad.

 

Este servicio evita el hecho sucedido algunas veces en varios establecimientos de La Guardia donde se han retirado por los Jefes de Sanidad Local del consumo público productos de análoga configuracíon, tanto interna como externa, aunque de distinto contenido que el producto Pepsi Cola, por meras operaciones externas de reconocimiento, observando por ejemplo adeherencias por el transcurso del tiempo en el corcho de la botella, o roña acusada en el mismo corcho y que hacen peligroso el consumo del producto envasado por parte del público.

 

Por lo tanto, todos estos datos demuestran,

 

a) Que es posible el reconocimiento e inspección sanitarios de producto Pepsi Cola por operaciones meramente externas  que para nada afectan a la integridad del producto envasado.

 

b) Que así lo tiene establecido la reciente Resolución del Tribunal Económico Administrativo provincial de Pontevedra de 30/04/1960 (Reclamación nº 6 de 1960), en cual en su Resultando 3º, entre otras cosas, dice lo siguiente:

 

Que el reconocimiento puede efectuarse no sólo sobre el contenido del envase, sinó sobre el envase mismo, por ser muy importante el saber las condiciones en que éste llega al público, y que por tanto el reconocimiento sanitario del producto denominado Pepsi Cola, puede efectuarse a través de operaciones meramente externas y que no es necesaria la operación de romper o destapar el frasco.

 

2º.- Luego  si cabe el reconocimiento sanitario del producto Pepsi Cola a base de operaciones meramente externas que para nada afectan a la integridad del producto por parte de los técnicos sanitarios municipales, la cuestión reducida a un problema de derecho: demostrar la efectividad de la prestación del servicio.

 

En efecto, como tiene establecida un reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo, no sólo es exigible el arbitrio por reconocimiento sanitario cuando se preste de una manera efectiva y no simplemente nominal; es decir la única titularidad jurídica o causa de esigibilidad del pago del arbitrio correspondiente, es la prestación de un servicio, el de reconocimiento sanitario; se paga el arbitrio porque se presta el servicio y sólo existe la obligación de pagarlo cuando efectivamente se presta, ya que la mera existencia del servicio no faculta a los Ayuntamientos en ningún caso para la exacción de estos gravámenes.  Por lo tanto la cuestión queda reducida a un problema d ehecho: El Ayuntamiento de La Guardia tiene que demostrar la efectividad de la prestación del servicio de reconocimiento sanitario de los productos Pepsi Cola y otros análogos para lo que es competente en virtud de lo preceptuado en el nº 5º del artº 440 de la Ley de Régimen Local.

 

Por lo tanto este Ayuntamiento informa que declara incompetente al Tribunal Económico Administrativo Provincial de Pontevedra, por considerar que la demostración prueba de que el reconocimiento sanitario de la Pepsi Cola y otros productos análogos a la misma, compete a la jurisdicción Contenciosa Ordinaria y no a la Económico Administrativa, porque la prueba de la prestación real y efectiva del tantas veces citado servicio no puede ser clasificada en ninguno de los 7 apartados del artº 1º del Reglamento de Procedimiento para las reclamaciones económico administrativas. Dios guarde a V.S muchos años. La Guardia 24 de septiembre de 1960. Fdo. El Alcalde.Rafael Salcidos.

 

O Tribunal Contencioso Administrativo de Pontevedra  en da 31 de xaneiro de 1961, desestima a reclamación de Embotelladora Celta S.A. dando a razón ao Concello.

 

Existen no arquivo informes sanitarios do Veterinario municipal e Inspección Farmacéutica local e provincial que avalan haber analizado a Pepsi Cola, polo que a Corporación cobraba pola Tasa é tamén de cando en vez ordenaba análisis das bebidas reefrescantes, alcólicas e outros alimentos.

  

A Guarda, 29 de outubro de 2012

José A. Uris Guisantes