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PARROQUIAL DE A GUARDA (continuación)

ARCHIVO DE ANTONIO MARTÍNEZ VICENTE

Santo Cristo Yacente

 

            En esta capilla, en una hornacina situada bajo la mesa del altar, guardase la urna del Santo Cristo Yacente, que se venera en las sagradas funciones del Descendimiento y Santo Entierro el Viernes Santo de cada año.

 

            Conociendo en 1879 varios piadosos caballeros hijos de esta villa que la imagen de Jesucristo destinado a aquellas sagradas ceremonias estaba muy deteriorada, constituyeron una comisión encargada de gestionar la adquisición del actual. Encargado de este trabajo el escultor guardés D. Cándido Sobrino, dio término pronto a su compromiso ofreciendo a sus paisanos esta hermosa escultura que causa la admiración y excita la piedad de cuantos la ven. Está tallada en incorruptible cedro y tanto en sus líneas generales, como en los más insignificantes detalles, acusa en su autor un conocimiento muy completo de la anatomía escultórica y en el difícil arte de imprimir mística inspiración en la materia informe. Estrenose esta obra en la Semana Santa de 1880, siendo indulgenciada por el Sr. Obispo Dr. Valero, a la sazón Prelado tudense.

 

Santo Cristo de la Salud

 

            Es obra del mismo escultor D. Cándido Sobrino. Fue costeado en 1876 por el benemérito hijo de esta villa D. Vicente de Sobrino.

 

Altar del Rosario

 

            Es sin duda alguna el más hermoso retablo de nuestro templo parroquial. Pertenece al estilo arquitectónico borrimeresco y constituye uno de los más artísticos ejemplares que conocemos de este arte moderno.

 

            Consta de dos cuerpos de arquitectura. En el primero, situado inmediatamente sobre la mesa del altar, tiene su camarín la Virgen del Rosario. En el segundo cuerpo hállase otra amplia hornacina con una imagen del patriarca San José, guiando de la mano al Niño Jesús.

 

            La imagen de la Virgen del Rosario es donación del hijo de nuestra villa D. Joaquín Alonso, que la adquirió en Florencia. Viste hoy un rico traje donado por los esposos D. Manuel Sobrino y D.ª Leonor Alonso. El rosario de oro que lleva en las manos es donativo de D.ª Vicenta R. Cachada de Gándara.

 

            Fue construido este altar en 1775, sin que hallamos podido descubrir el nombre del escultor.

 

            El altar de la Virgen del Rosario estaba situado ya antes en este mismo sitio dentro de una hornacina que está detrás del actual retablo. Como su ornamentación era pobrísima en 1771 el hijo de esta villa D. José Pérez envió desde la ciudad de Méjico la cantidad de ventidos mil reales, para hacer un retablo al Santo Patriarca de Nazaret y un vestido a la antigua imagen de la Virgen, y además doce mil reales para fundar dos misas semanales cantadas en honor de la Virgen y de San José. Viendo el párroco el deterioro y pobreza del antiguo retablo, resolvió hacer uno nuevo consagrado a ambas imágenes, importando la obra 27.000 reales de los cuales dio 5.000 la Cofradía del Rosario.

 

            Son dignas de atención las pinturas con pasajes de la vida de Jesucristo que decoran dentro de artísticas cartelas las jambas y dinteles de ambas hornacinas. Merecen también especial mención las imágenes de San José, San Joaquín y San Juan colocadas en este retablo. La primera es inspirada, dulcísima, las otras dos, aunque no tan artísticas no desmerecen de su destino.

 

            Dice la tradición que el escultor de este retablo era natural y vecino de Pontevedra ¿Conservaránse en nuestro templo producciones debidas al inteligente escoplo de M. Hernández, que tanta gloria dio a Galicia en la centuria décimo octava?

 

            Apéndice de este altar es el artístico alto relieve agregado a la barandilla del coro. Representa la aparición de la Santísima Virgen a Santo Domingo para revelarle esta dulcísima devoción del Rosario.

 

            La Cofradía del Rosario existía en La Guardia en el siglo XV. Celebrábase entonces la festividad el día 8 de septiembre.

 

Altar de Animas

 

            Es de gusto churrigueresco detestable, muy recargado de ornamentación, está destinado al culto de las benditas Animas cuya cofradía está enriquecida con copioso caudal de gracias e indulgencias pontificias. Sobre la mesa del altar en el basamento del retablo extiéndese un sencillo medio relieve tallado con la imagen del purgatorio.

 

            Es digna de mención la imagen de Jesucristo Crucificado que ocupa el centro del retablo. La tradición popular, confirmada por algún documento particular del archivo parroquial que hemos visto, considérala como una de tantas imágenes arrojadas al mar por los católicos ingleses en los días de Enrique VIII y de su hija Isabel. Señálase como época de su aparición en nuestra costa el año 1581.

 

            El honrado y laborioso gremio de mareantes de nuestro pueblo, tiene grandísima devoción a esta venerable imagen, siendo dignas de mención las solemnidades dedicadas anualmente al culto de la misma.

 

            Fieles a la tradición piadosa de sus antepasados que tuvieron la suerte de hallarla envuelta en sus redes, el transcurso de los tres siglos, desde aquel suceso, lejos de entibiar su fe y su piedad, la ha acrecentado. Los sufridos hijos de nuestro mar, siempre fieles a la piedad de sus padres, jamás olvidan a los pobres que les piden una limosna, ni a la Religión que les alienta en las amarguras de su pesada vida.

 

VI

 

Nave de la izquierda

 

            Tiene actualmente un solo altar y una capilla. El altar es el de la Virgen del Carmen.

 

Virgen del Carmen

 

            Fue fabricado como su compañero en 1730. Consta de tres cuerpos como aquel. En el primer cuerpo, está un camarín con la Virgen del Carmen. En el segundo cuerpo en vez de estatuas hay tres tablas pintadas en el fondo de las hornacinas que representan a Jesús en el paso del Hecce-Homo la central y a San Andrés y Santiago las laterales. Son de muy escaso gusto artístico. En el centro del cuerpo superior está la antigua imagen del Salvador que perteneció al altar que mencionaremos más adelante.

 

            Este altar estuvo antiguamente consagrado al Niño Jesús, cuya imagen estaba antes en su camarín en el centro de este altar. Al efectuarse ciertas reformas en el retablo del altar mayor, quedó este altar exclusivamente consagrado a la Virgen del Carmen, pasando a aquel la nueva y artística imagen del Niño Jesús donada a la parroquia por la finada señora de Nandín, según hemos mencionado.

 

Capilla de la Santísima Trinidad

 

            En 1556 D. Antonio Varela, escribano de número de la villa de La Guardia, casado con D.ª Apolonia González, vecinos de la calle del Medio, hoy de Colón, que vivían en una casa que daba por atrás a la Rúa do Pozo y vecinos que eran del conocido Juan Culler, escudero, hicieron donación de varios bienes a su hijo Ruy o Rodrigo Martínez Varela para que, con este patrimonio, pudiese casarse con esplendor.

 

            Casado este con D.ª Francisca Vázquez Falcón, alcanzó este matrimonio en 13 de junio de 1588 Real Cédula de Su Majestad Felipe II para constituir mayorazgo, señalando en la misma Real Cédula a su hija única D.ª Antonia Varela como legítima sucesora en dicho mayorazgo. Casada esta señora con don Gutierre Falcón y Sotomayor, caballero del hábito de Santiago, tuvieron de su matrimonio a D. Ruy o Rodrigo Varela Falcón.

 

            Este mayorazgo, en virtud de diversas sucesiones, vino a unirse con el marquesado de Bendaña, cuyo título llevaba en 1668 D. Rodrigo Falcón de Ulloa. Vendidos recientemente los bienes vinculados a este mayorazgo, en virtud de las leyes de desvinculación, fueron adquiridos por el Registrador de la Propiedad de Tuy D. Fernando Pérez Fernández Hermida, a cuya familia pertenecen actualmente, así como también la capilla que vamos a describir.

 

            En 29 de marzo de 1596 la referida D.ª Francisca Vázquez Falcón viuda ya de D. Ruy o Rodrigo Martínez Varela, hizo saber al señor Obispo de la Diócesis que el licenciado D. Sebastián Varela Flores, “sin cura” de esta villa y Capellán de Quintandona del Rosal, hermano de su finado esposo, había dejado todos sus bienes para fundar una capilla en la iglesia de La Guardia en honor de la Santísima Trinidad, dotándola además de suficientes rentas para su conservación y para que además se celebrase en ella una misa cada semana en honor de aquel augusto misterio. Hacía saber también que su finado esposo había dejado fundada otra misa más cada semana. Previas las informaciones precisas ante el párroco de La Guardia, que a la sazón era D. Pedro Blanco, de acuerdo con la Justicia y Regimiento de la villa, el Obispo de Tuy con fecha 20 de mayo de 1596 autorizó la fundación de esta capilla.

 

            En 1613 hallándose dicha señora enferma de gravedad en Tuy, sin esperanza de recobrar la salud, otorgó su testamento por el cual dispuso, que, después que la carne de su cadáver fuese consumida, se trasladasen sus restos a La Guardia para que fuesen sepultados en la capilla de la Santísima Trinidad. Entre otras fundaciones pías instituyó y dotó una fiesta a este Augusto Misterio con vísperas, y Misa solemne en el mismo día en que la Iglesia lo celebra.

 

            Restaurose el altar y retablo de esta capilla en 1847, siendo párroco D. José Iglesias, a costa del Sr. Marqués de Bendaña. El retablo de este altar es del orden toscano. El relieve con la imagen de la Santísima Trinidad, estaba colocado en el centro del mismo retablo, ofreciendo un artístico golpe de vista el óvalo radiado con la imagen del Espíritu Santo.

 

            Trasladada recientemente a esta capilla la imagen de San José, colocose la imagen de la Santísima Trinidad sobre el cornisamento del retablo.

 

            En el lienzo del lado derecho de esta capilla había un arco sepulcral para depósito de las cenizas de las personas de la familia de sus fundadores; hoy está tapiado este arco. Sobre la clave del mismo, y en el centro del pavimento hay sendos escudos nobiliarios de esta familia, con los signos heráldicos de sus apellidos y enseñas siguientes:

 

            Cuartel superior de la derecha. Apellido FALCON. En sínople una torre de plata superada de un halcón volante en su color natural que en sus garras lleva un arpón. En la punta de la torre y en dos grupos a cada lado de la misma, tres bastones de sable en triángulo superados con corona de oro cada uno de los cinco grupos.

 

            Cuartel inferior del mismo lado. Apellido VARELA. En la parte inferior de la izquierda cinco barras verdes sobre campo rojo orladas con una cadena con un candado en campo de oro, bajo la cual está la rueda de cuchillas de Santa Catalina.

 

            Cuartel superior de la izquierda. Apellido SOTOMAYOR. Son las series ajedrezadas de los jaqueles dorados de esta casa sobre campo de plata.

 

            Cuartel inferior del mismo lado. El escudo de los Caballeros del hábito de Santiago con la flor de Lis y la concha de sus peregrinos y dos cabezas barbadas de moros a los lados de la cruz jacobea.

 

            Corona este escudo una hermosa celada de hierro, puesta de perfil con la bordura clavada de oro, sin barretas, ni rejilla, un poco abierta la visera.

 

            El escudo del suelo es partido y tiene a la derecha las armas de Varela y a la izquierda las de Falcón. Está superado por un halcón rodeado de lambrequín.

 

Altares de San Juan y Divino Salvador

 

            Hallábanse situados entre la puerta lateral y la escalera del coro, la cual ocupaba entonces menos espacio. Fueron fundados el primero en 1650 y el segundo en 1696.

 

            Como ambos estaban muy deteriorados, por auto de visita pastoral, se mandó reducirlos a uno solo, reuniendo los elementos arquitectónicos sanos de ambos, lo cual se efectuó suprimiendo el de San Juan y restaurando el del Salvador.

 

            Había sido fundado este altar por las personas que mencionan las siguientes inscripciones pintadas en dos óvalos bajo las hornacinas del Salvador y de la Virgen. Decían así: ESTE ALTAR CON SU RETABLO LO MANDO HACER Y PINTAR D. ANTONIO CRISTOBAL LOSADA Y SU MUJER D.ª MARIA PEREZ DE BEA COMO PATRONOS Y FUNDADORES DE ESTA CAPILLA DE SAN SALVADOR. SU CAPELLAN D. BENITO DE LOSADA, AÑO DE 1696.

 

            2.ª.- TAMBIEN ESTOS MISMOS PATRONOS FUNDARON EN ESTE MISMO ALTAR OTRA CAPILLA DEDICADA A NUESTRA SEÑORA DEL BUEN SUCESO. CAPELLAN DON FRANCISCO DE LOSADA, AÑO DE 1750.

 

            3.º.- REEDIFICOSE Y PINTOSE AÑO DE 1750.

 

            En 1861, como amenazaba ruina la pared del templo desde la puerta lateral hasta el atrio al hacer esa reparación y, con motivo de construir escaleras más amplias para la subida al coro, se quitó este altar, retirándose sus maderas a una dependencia de la Rectoral. Con los restos de este altar reconstruyose, siendo cura ecónomo de La Guardia D. Enrique Fandiño, el que hoy existe en la capilla de San Cayetano del barrio de la Cruzada, de esta villa.

 

            D. Cristóbal de Losada, Coronel de Caballería, natural de Zamora, era regidor perpetuo de La Guardia, y se casó con D.ª María Pérez de Bea, de San Salvador de Piñeiro, Jurisdicción de Rivas de Miño, procedente de la casa Sierun. Falleció en La Guardia en 28 de enero de 1719. V. Apéndice III.

 

            Sobre esta capilla fundó mayorazgo y capellanía colativa familiar en 17 de septiembre de 1729 D. Pedro Caballero y Somoza, Abad párroco de San Salvador de Louredo (Redondela) agregándole muchas fincas urbanas y rústicas situadas en esta villa y en las parroquias inmediatas. Entre ellas la casa que está en el atrio de la iglesia, frente a la puerta principal.

 

            Consérvase todavía la casa como aquel la hizo y sobre la puerta de entrada está un escudo partido en dos campos: el de la derecha con tres flores de lis de oro en campo azul. El de la izquierda son seis dados de juego con cinco puntos cada uno de ellos en campo rojo. Los dados están unos sobre otros en dos filas de a tres sobre unas ondas del mar. De la mitad del escudo en que están las flores de lis sale un dextroquerio, que es un brazo armado con una maza sobre los dados. Vid. Galicia Diplomática, t. IV, pág. 167.

 

            Este párroco edificó la actual torre y restauró parte de la citada iglesia de Louredo [1]. Su nombre y la data de ello consta en una inscripción grabada en una de las paredes de la torre de la misma.

 

Cuadros del Arco Triunfal

 

            Son dignos de estudio los ocho cuadros religiosos pintados en madera que están situados sobre el arco que da acceso a la capilla mayor.

 

            Están situados en dos series sobrepuestas: 3 en la parte superior y 5 en la inferior.

 

            Los cuadros de la parte superior representan a los doctores de la Iglesia San Jerónimo y san Agustín, a la derecha, y San Gregorio y San Ambrosio a la izquierda. El cuadro central de la misma serie representa la Coronación de la Santísima Virgen en su Asunción gloriosa a los cielos.

 

            Los de la serie inferior representan: 1.º El nacimiento de Cristo, 2.º La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y discípulos de Cristo, presididos por María, 3.º La Ascensión de Cristo a los cielos, 4.º La Resurrección del mismo y 5.º La adoración de los Santos Reyes.

Creemos que estos cuadros fueron pintados en el siglo XVI y revelan en su autor un conocimiento completo de la pintura ornamental religiosa. La composición, cuyo objeto queda señalado, es perfecta, pues tanto en su dibujo, como en su colorido y en la combinación del claro oscuro, da a conocer en su autor posesión completa de su cometido. Según hemos podido derivar, algunos de estos cuadros han sido renovados y avivados en época reciente, con perjuicio del trabajo artístico primitivo.

 

            Estos cuadros estaban primitivamente colocados en la capilla mayor en la que servían de retablo. Lo cual era costumbre muy generalizada en los siglos medioevales, pero cuando a mediados del siglo XVIII se construyó el actual retablo, se destinaron a ornamentar el frontis de la pared que está sobre el arco triunfal del templo, lo cual se hizo en 1758, según aparece consignado en documento auténtico que hemos tenido a la vista.

 

            Diez años más tarde, o sea en 1768, nos dice uno de los libros de fábrica de la iglesia, que se pintaron unas tablas del frente del arco toral, consistiendo este trabajo en la pintura ornamental de  las tablas que sirven de marcos a estos cuadros y en unos angelotes en actitud de sostener unos cortinones que había en los ángulos de la misma pared sobre los púlpitos y bajo dichos cuadros.

 

Exterior del Templo. Fachada principal

 

            Es del gusto artístico dominante a fines del siglo XVIII en que se construyó. Correspondiendo a las paredes laterales y a las dos series de arcos formeros que separan las tres naves del templo, aparece esta fachada con cuatro pilastras coronadas con capiteles de gusto no clásico. Montada sobre estos y limitando toda la fachada en su línea superior corre una hermosa cornisa de formas onduladas y cortada por motivos de escultura como pilastras y la cruz central en que termina el hastial de la fachada.

 

            En el centro de la fachada y sobre una escalinata de poca altura ábrese la puerta principal que es amplia y bien proporcionada. Está formada por un arco de medio punto apoyado en las jambas por capiteles rudimentarios. En la clame de este arco hay la inscripción siguiente, que es la fecha de la obra:

AÑO DE

1784

 

            Sobre el cornisado de este pórtico, álzase intercalado en el tímpano y roto su frontón, un segundo cuerpo de arquitectura destinado a albergar dentro de una hornacina coronada por una concha la imagen de María Asunta, patrona y titular de la parroquia. Fue labrada esta imagen en 1796.

 

            Sobre este camarín ábrese una ventana muy hermosa de marco ondulado que da abundante luz a todo el templo.

 

            Sobre la misma ventana esculpida en relieve hay una imagen de un ostensorio de la Sagrada Hostia, de Sol radiado, como representación de este augusto misterio, rodeado con la inscripción: Ecce Agnus Dei: Ecce quitollit pecatta mundi.

 

            Esta fachada fue construida en el año 1784 por el maestro de obras D. Juan Lomba, vecino del barrio de Sobrelavilla.

            Al lado derecho de esta fachada álzase la:

 

Torre de la Iglesia

 

            Es de la misma época que toda la fachada. Consta de tres cuerpos arquitectónicos, el primero toscano, el segundo dórico y el tercero indefinido. Sobre el primero y encima de un cornisamento extiéndese una hermosa balconada de granito formada por columnas de orden borrimenesco con una sencilla cornisa por pretil.

 

            Sobre el cornisamento del segundo cuerpo extiéndese también otra balconada muy hermosa. En este segundo cuerpo están las campanas para las sagradas funciones, las cuales son cuatro y de voz muy sonora y en escala musical para la armonía de su toque.

 

            El tercer cuerpo que según los planos debía ser de gusto clásico con cúpula poligonal ornamentado con pirámides y obeliscos, no llegó a construirse y se sustituyó por el actual que es cilíndrico con cúpula de media naranja apuntada sobre ésta, a la altura de 33 metros sobre el pavimento del atrio, alzábase una esbelta cruz de hierro, forrada de cobre.

 

            Terminose esta torre en 1800 según lo dice la inscripción grabada en el friso del cornisamento del primer cuerpo:

 

F(ABRICOSE) AÑO DE 1800

 

            La torre anterior era mucho más pequeña. En el año de 1764 hallándose girando visita pastoral el Prelado Sr. Rodríguez Castañón mandó que aquella fuese demolida, porque debido a su deplorable estado amenazaba derruirse. No se cumplió el mandato episcopal, contentándose el párroco con hacer ciertos reparos en las grietas que presentaba en la parte superior. Así pudo durar hasta 1798, en que el Obispo Sr. García Benito renovó por auto de visita el decreto del Sr. García Castañón y ordenó se procediese inmediatamente a su demolición y que al reconstruirla se le diese mayor altura en armonía con la de la fachada nueva.

 

Puerta del Sur

 

            Es de la misma época que todo el interior del templo, es decir, de la segunda mitad del siglo XVI. Consta de un pórtico formado por un cuerpo de arquitectura de gusto clásico coronado por un frontón triangular en cuyo tímpano ábrese la hornacina semicilíndrica que alberga otra imagen de la Asunción de la Virgen María labrada en 1598. Las columnas de este pórtico montadas sobre bases unidas a las paredes del templo, están completamente aisladas en su fuste. El vano de la puerta forma un arco algo abocinado de abertura igual al arco triunfal del interior.

 

            Sobre esta puerta y a ambos lados de la ventana rectangular que aquí alumbra la iglesia, hay dos escudos heráldicos grabados en granito. El de la derecha pertenece al Obispo tudense D. Fray Diego Fernández de Torquemada (1564-82) en cuyo pontificado se llevó a cabo la construcción de casi todo el templo. Sobre este escudo está grabada la inscripción FIDES ATQVE AMOR adoptado por aquel prelado en su lema heráldico. El escudo de la izquierda es el antiguo de las armas de La Guardia y representa un barco arbolado pero con las velas recogidas.

 

 

VIII

 

Alhajas

 

            Es pobre el mobiliario de nuestro templo parroquial. Ni en sus vestiduras sagradas, ni en los demás objetos destinados al culto, hay algo que llame extraordinariamente la atención de los peritos por su mérito artístico.

 

            Habiéndo mencionado ya la hermosa lámpara que alumbra ante el Santísimo, diremos algo de las más importantes alhajas que constituyen la sagrada vajilla de nuestra iglesia.

 

Cálices

 

            Son todos ellos de plata, aunque pobres en su arquitectura y ornamentación. Los más antiguos son del siglo XVII, uno de estos, de factura neoclásica y sobredorado, merece alguna atención por sus repujados. Son también pobres los copones destinados a reservar el Santísimo Sacramento. El más notable es de bronce con la copa de plata y todo él está sobredorado a fuego. Los bajo-relieves de su ornamentación son artísticos, clásicos. Este copón fue adquirido en 1821.

 

Cruz parroquial

 

            Es un hermoso ejemplar del arte plateresco del tiempo en que estuvo en su apogeo el arte de Churriguera. Fue cincelada en la ciudad de Salamanca el año 1766. Es toda ella de plata, si se exceptúa su alma y el crucifijo y algunos de sus otros relieves y medallones que son de bronce sobredorado a fuego.

 

            Llamábase JUAN SANCHEZ el artífice que la labró, según lo dejó consignado en las marcas de su contraste y talleres que la misma Cruz conserva en su pie. El escudo de la ciudad de Salamanca constituido por un puente superado por un toro y bajo sus tres arcos el río Tormes que baña la ciudad.

 

            A nuestro modesto entender esta cruz de purísimo estilo borrimenesco y la riquísima de San Lorenzo de Salcidos, en cuyo estudio habremos de ocuparnos detenidamente en su día, al describir aquella amplia y hermosa iglesia, son en sus respectivos órdenes las más artísticas cruces procesionales de nuestra diócesis.[2]

 

Crucifijo del altar

 

            Este, juntamente con los dos candeleros de plata que forman el juego para el servicio del altar mayor, donde se colocan en las principales solemnidades, son unas de las joyas más estimables de nuestro tesoro parroquial. Fueron donados a nuestra iglesia por mi pariente el benemérito hijo de La Guardia, rico hacendado de Cádiz, a principios del siglo XIX, D. Rosendo Lagoa y González, a su fallecimiento en 31 de marzo de 1831.

 

            Dice así la cláusula 9.ª de su testamento otorgado en aquella ciudad en 29 de diciembre de 1828: “El nicho de ácana (oratorio de madera americana en el cual con el crucifijo estaban los dos candelabros de plata mencionados) y el crucifijo de plata sobredorada es mi voluntad que se remita a mi patria de La Guardia y se entregará al Cura párroco de aquella iglesia para que se coloque en el altar mayor para siempre en propiedad de dicha iglesia, sin que pueda enajenarse, de cuya donación mía se formará testimonio auténtico que recogerá mi hermano D. Lorenzo Lagoa y González y por su falta mi pariente más cercano.[3]

 

 

Viril u ostensorio

 

            Es una valiosa joya artística. Es de las mejores que conocemos para el servicio parroquial. Sin duda la primera de su género entre las de las iglesias de nuestro obispado, por su ejecución clásica. Fue labrado en el siglo XVII y su factura nos da a conocer uno de los artífices más cultos de aquella época. Mide 80 cm. de altura y es separable en dos cuerpos, a fin de poderle conducir más fácilmente en las procesiones y para dar la bendición al pueblo.

 

            Su base y su vara están sobriamente cincelados con detalles arquitectónicos en alto relieve del período neoclásico del Renacimiento. El nudo principal está constituido por un templete o domo cerrado, con su basamento, columnata y cornisamento de gusto clásico coronado por una bóveda de nervadura al extradós. En los intercolumnios de sus cuatro fachadas ostenta ricas estatuitas sobre ménsulas, todo en alto relieve.

 

            El SOL en que se manifiesta la Sagrada Hostia está rodeado de rayos flamígeros y rectilíneos de mucha sobriedad y pureza artística.

 

            De esta hermosa pieza de orfebrería, ha publicado la Voz del Tecla un grabado en su número 216, de 5 de junio de 1915.

 

Bandeja

 

            Hay una muy artística de estilo AZTECA. Ha sido cincelada en Méjico a mediados del siglo XVIII, juntamente con las vinajeras con que forma pendant. Es digna de atención y estudio, no solo por su caprichoso corte, sino también por su barroca ornamentación característica de las obras labradas en aquella riquísima ciudad en aquella época de nuestra dominación. Sus pronunciados relieves de alto repujado y sus atrevidos dibujos hácenla digna de figurar entre los mejores productos de la metalistería artística.

 

            En la Exposición Regional de Santiago figuró entre los objetos de una colección particular.

 

Coronas e incensario

 

            Si se exceptúa una de la Virgen del Rosario, cincelada en Salamanca a fines del siglo XVIII, son de escaso mérito las que ostentan las imágenes de nuestro templo y el incensario parroquial. Curiosa es la naveta del incensario formada por una paloma. Semeja uno de los antiguos píxides o ciborios que en remotas épocas estaban destinados a guardar la Sagrada Eucaristía. Fue labrada recientemente en Santiago de Compostela. El que le precedió, que tenía igual forma, acusaba reminiscencias ojivales.

Arañas

 

            Justamente podemos mencionar las alhajas de la vajilla de nuestra parroquia las antiguas arañas que pendían de la techumbre de nuestro templo. Nosotros recordamos dos, pero por haberse roto muchos de sus brazos, con sus restos se completó una recientemente. Eran fabricación de Venecia. Sus brazos retorcidos eran calados luciendo en su interior filetes en espiral de color blanco, lácteo,  por lo cual se le llamaban entre los artistas y arqueólogos de latticinio. En el centro de estas arañas se destacaban esferas y tazas de vidrio estriado, doradas en su interior. El mérito artístico de esta clase de arañas es muy grande y hoy se buscan con empeño por los amantes del arte antiguo. Estas arañas de nuestra iglesia parroquial fueron adquiridas en Venecia en el siglo XVII. Son hermanas de una que estuvo suspendida en la capilla de las Reliquias de la Catedral de Santiago y de alguna que existe en la de Tuy.

 

Título de Sincura de la villa de

La Guardia hecho en 26 de

Julio de 1414.

INÉDITO

 

            Ano do nacimento de nosso Señor Jesu-Cristo de mil quatro centos e vinte e oyto anos. Vinte dias do mes de Mayo en na Cidad de Tuy en a Iglliã Catedral dessa mesma por ante Po. Gs. De castroverde, Bachiller en Decretos, Pvisor, e Vigo Geeral da Iglliã e Bispado de Tuy por llo honrrado Padre é Señor Dom Rodrigo por lla gra. de Deus é da Sta. Iglliã de Roma e Bpado, de Tuy, e das test, adeante escritas pareceu Nuño Ps, de Sotomayor, Congo en a dita Iglliã, e presentou, é por mi dito Nt.º lle-fez un acto escrito em papel da provisom e collazón a el feita da meta de Sem cura da Iglliã de Sta. Maria da Garda do dito Bpado. Seg.º passou por mi o dito Not.º da ql, ó tenor a talh e= En a Camara de Parada quta. feyra viente é seis dias do mes de Julyo do ano do nacimento do nosso Señor Jesu Cxo. De mil e quatro centos e qatorce anos estando presente ho Onrrado Padre e Señor Dom Ju.º plla. gra. de Deus e da Sta. Iglliã de Roma Bpõ de Tuy, em presenza de mi St.º Frns. Not.º puco. jurado da cidade e Bpdo. de Tuy, e das ts. adeante escritas emton o dito Señor Bbpo. proveo a Nuño Peres de Soutomayor, Clerigo, seu primo presente da metade semcura da Iglliã de Sta. M.ª da Garda do dito Bpado. De presente vaga por morte de Ju.º Mariño outo. si seu primo Congo de Tuy último Clerigo Beneficiado que della foy a á presentazon do dito señor obpõ. a el pertenescente por razon da sua Mesa obpal da quel dita mentade Semcura da dita Iglliã. de Sta. Maria da Garda disso que soo insolido a provison, collazon é Canonica instituzon pertescia con todos seus drtos é perteenzas, é por impocizón de seu anel investeu á o dito Nuño Peres en esta mesma metade semcura da dita Iglliã., seendo o dito Nuño Peres engíollos ficados en terra ante o dito Señor Obpõ. Em test.º das cuaes cousas o dito señor Obpõ.  mandou por mi Not.º seer dato t.º em forma de dert.º según costume da dita Iglliã. de Tuy á ó dito Nuño Peres Ts. que foron presentes Ju.º Sts. , Congo de Tuy St. Vº Trigo Capellaes, Pa. Alvarez de Valladares, Vasco Mit. Moordomo, Goa. Ns. Doya, Lec. Eanes de Cadaval escudros do dito Señor Obpõ. , e outros= O qual acto de provisom asi presentado ó dito Nuño Peres á ó dito provisor e Vig.º que lle mandase dar o traslado do dito acto é provisom empuca. Forma sub nome é sinal de mi Not.º So ó qual dese sua autoridade ordinaria, e quanto posese seu decreto e mandase que vallase e fecese fe em juizo e fora asi como verdadeira autentica Scritura. Et enton o dito Po. Gtts., Bachiller, Provisor é a Velazón e fe por mi dello feita a el dito Vig.º, vista a dita nota do dito acto collazon e povison e a relazon e fe por mi dello feita e el dito Vig.º é como non era Vasa nen cancellada nen emalgaba pte. de sin iso Erro, mais Saá integro e verdadeiro de todo mas carecodo Sg.º por elle pareceu mandou a mi dito Not.º que dese o traslado della en publica forma á ó dito Nuño Ps. para sua guarda á ó qual dito traslado disso que dava é deu Sua autoridade ordinaria, e interposto seo Decreto, e mandou que vallase e facese fe em juizo e fora asi como verdadeira pube.ª e autentica Scritura. Ts. que eran presentes Ju.º de Salvaterra, Gomez Correa, Coengos, R.º Clig. do Coro da dita Iglliã., de Tuy Criado do dito Gomez Correa, P.º Gtts. de Villaverde Pdor. que se disse do Deyan de Tuy= Petrs. Baclaris= E eu Estevo Fruz. Notario Sobredito a todo o que sobre dito que con as ditas Ts. chamado presente fuy é de mandado é outorgamento do dito Señor Obpõ. Dom J.º a dita nota e acto de colazon e provissom en meu liv.º de notas e Scrituras scrivi. E outro si por mandado do dito Bachiller Provisor e Vig.º e pedimento do dito Nuño Ps. Según mais cumpridamente suso dito he o fige escribir, é aquí meu nome e signal puge en testimonio de verdade.

 

            Este documento escrito en pergamino en auténtica forma se conserva en el archivo del Sr. De la Picoña, de donde he sacado esta copia y confrontándola con él.

 

            El Nuño Pérez de Sotomayor parece renunció en otro la Sincura de La Guardia, porque en el mismo día 20 de Mayo de 1428, la provistó enotro sujeto el Obispo D. Rodrigo de Torres.

 

Real Privilegio de Patronato.

INÉDITO

 

Sepan quantos esta carta vieren que nos Dn. Alfonso pr. La gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Galicia, de Sevilla, de Cordova, de Murcia, de Jaen, del Algarbe, Señor de Molina. Vimos una carta qe. por el Abad del Monasterio de Sta. María de Oya nos fue mostrada del Emperador D. Alfonso nuestro protector, escrita en pergamino de cuero y en latín que decía en esta guisa: In nomine Sanctae et individuae Trinitatis, Patris et Filii et Spiritus Sancti Amen. Regiae majestatis interesse dignatur Religiosos Vivos et loca eorum diligere, fovere atque protegere et eorum utilitatibus providere quod propensius atendens et attendendo complere satagens ego lidefonsus Deo gratia, Imperator Hispaniae una cum usore mea Imperatrice de Domna Berengaria pro Dei amore et anima mea meorum pace et salute, concedo et do Deo Ecclesiae Santae Mariae de Hoya, vobisque Dño. Petro ejusdem loco abbatti el patribus monachis ibi sub regula B. Benedicti degerntibus, presentibus et futuris videlicet meditatem ecclesiae de Erizana et ecclesias integras de Mougas, Pedornes, Burgueira, Lourezo, de Rosal, et meditatem etiam de Ecclesia de La Guardia, quae mei omnimodi juris sund et ad me pertinent. Quas vobis pronominato abbati Domino Petro, et vestris Ecclesiae Santae Mariae de Hoya, fratibusque, vestris monachis presentibus et futuris libentur dono, quotenus Vos et vestri sucesores in perpetuum habeatis illas et possideatis absque omni infestatione et gravamine aliquo, si quis vero in posterium de meo, vei de alieno genere histae meae donatione contrarium venerit et eam dirumperepressumserit sit a Deo maledictus et inferno cum Juda proditore sine fine dannatus nisi digne emendaverit, et plectet Regiae parti mille moravitinos et Ecclesiae Sanctae Mariae de Hoya am dicta et fratibus ibi consistentibus in duplo restituat. Facta carta in Tuda quarto kalendas julias. Era millesima centessima septuagesima quinta. Ildefonso imperatore imperante in Toleto, Legione, Çaragocia, Najara, Castella, Galicia, Ego Ildefonsus Imperator hane cartam quan quivi fieri amno retio quo coronam Imperio primitus in Legione recepi libenter confirmo, et manu mea roboro, Pelagius tudensis confirmavil, Martinus auriensi episcopus confirmavit, Comes Rodericus Velez confirmavit, Gutier Fernández Mayordomus confirmavil Pelagius testis, Martins testis, Joannes testis signum + Imperatoris Gerardus scripsit jussu magistri Hugonis Concelarii imperatoris.

 

            Y ahora el Abad de Hoya se me querelló diciendo que ellos por virtud de la dicha carta y merced que el dicho Emperador les hiciera tienen costumbre de posentar dichas iglesias como patronos de ellas y que algunas personas ansi Eccas. les pasan i van contra la dicha carta y les perturban que no pongan ni nombren Abades, Curas y Clérigos en las dichas iglesias a su voluntad como siempre han tenido de costumbre. Pidiome de merced mandase confirmarles la dicha carta y mercede que el dicho Emperador los ficiera o como la nuestra merced fuesa y nos vista la dicha carta y mercede desuso escrita tenemos por bien de se la confirmar y mandar guerdar en la forma y manera que en ella más cumplidamente se contiene y por que vos mandamos a vos y a cada uno de los a quien esta ntra. carta fuese mostrada, o su traslado, signado de Esno. público que no paseis ni vayais contra la dicha carta por ninguna forma ni manera so las penas en ellas contenidas y mandamos al nuestro justicia mayor que por nuestro mandato anda en el Reino de Galicia que les ampare é defienda é que non consienta á que ninguno contra esta nostra carta de confirmación é merd. pase, que nos de nuevo le facemos. Porque ellos sean tenidos de Rogar a Dios por los Reyes onde nos venimos y por la nosa vida é salud. E de todo le mandamos dar esta carta sellada con noso sello de plomo. Dada en Burgos a quince dias del mes de noviembre era de mil y setenta e dos años.

 

            Yo Juan Gutierrez la fice escribir pr. mandato del Rey. Juan Gutierrez Notario. Pedro Diaz de Aula Notario.

 

            Certifican la verdad de autenticidad de esta escritura Benito de la Iglesia, Notario apostólico y Fernando Lorenzo del Castillo Escribano Público de los Cotos de Noya (sin fecha). Folio 406 del tomo 3.º de Beneficios.

 

            También certifica lo mismo Juan de Villela, Escribano de número de los Cotos de Noya en 16 de Agosto de 1748.

 

            Del CARTULARIO DE HOYA. Archivo de la Academia de la Historia de Madrid.

 

 

                                                                       Juan Domínguez Fontela.

 


[1] Dice así la inscripción de la torre de Louredo:

H (IZOSE) S (IENDO) A (BA)D

D. PEDRO CAVALLERO DE SOMOZA

AÑO DE 1722

                Este hijo de La Guardia fue párroco de Louredo desde 1717 hasta 1730. Falleció el 17 de febrero de 1730, a los 66 años de edad.

[2] La cruz parroquial de Salcidos es un inestimable ejemplar del arte ojival. La juzgamos producción del notabilísimo artífice Gregorio Varona, que labró la Cruz de mango o procesional de la Catedral de Toledo. Creémosla más antigua que la tan notable de la Catedral de Orense, cincelada, al parecer, por el artista Enrique de Arfe. La Cruz procesional de Salcidos llamó la atención de los inteligentes en la Exposición Regional de Santiago, en cuya sección arqueológica mucho tuvieron que admirar las personas ilustradas.

[3] Por este testamento hizo mi referido pariente una fundación para fomentar la instrucción popular en el arte, importantísimo en el siglo XVII hasta mediados del XIX en nuestra villa, de hacer calceta y otros géneros de punto; y para recompensar a las niñas más bien educadas y mejor instruidas. En otro lugar nos ocuparemos de este importante capítulo de nuestra historia local.

 

(Texto de Xoán Domínguez Fontela)