Camino de la Pro-Monte - galiciasuroeste

Title
Vaya al Contenido

Camino de la Pro-Monte

PUBLICADAS
por Miguel Reboredo Otero
 
Tras muchas horas queriendo redactar algo para el Libro Fiestas del monte 2018, con una imaginación vacía que me impedía desarrollar un escrito, sin ideas claras sobre el tema a tratar, si debería ser un trabajo minucioso de algún hecho o cuestión sobre el monte Tecla, o dejar vagar mi mente hasta que la fantasía  se hiciera dueña del artículo.
Me sentía incapaz de trazar un idea y eso eternizaba mi entrega; pero he aquí que tras una de las pocas “andaínas” que hago con la gente que me pide recorrer el Tecla, y ante la imposibilidad de ver todo lo que planificamos, decido dar a conocer un pequeño trayecto de poco menos de dos kilómetros que circunda el Monte. Camino que fue realizado por la entidad que a principios del siglo pasado era responsable de gran parte de los descubrimientos que hoy en día tenemos a nuestro alcance: La sociedad Pro-Monte.
Esta corta senda que da inicio a este escrito parte de un mirador que toma el nombre del ingeniero forestal Rafael Areses Vidal (1). Este hombre ha dirigido desde casi el inicio de la Fundación de la Sociedad la reforestación de la masa forestal que se quería implantar. Hoy, mucho a nuestro pesar, se asume sin lugar a dudas que no fue la más adecuada por la vegetación alóctona (2) que se trajo.
Desde este mirador, del que espero que próximamente retome su verdadero uso, veremos un pequeño monolito que tiene inscrito en la
parte superior “subida al monte”. Es uno de los pocos bloques de piedra que aún hoy se conservan- cuatro según creo contar-y que nos remontan a esa época.  A partir de este punto comenzaremos a circundar el Tecla por la pista.
Al principio tendremos una cierta pendiente que tras cincuenta metros comenzará el llano que hará más fácil el paseo. Si nos fijamos a la derecha observamos el océano Atlántico y nuestro puerto pesquero, a la izquierda vemos dos promontorios artificiales separados por una estrecha escalera que son fruto de las escombreras, o sea, numerosos restos de piedra cubiertos por depósitos vegetales que fueron creciendo sobre ellos tras más de cien años, y estos restos pétreos fueron almacenados por el primer arqueólogo que vino al monte: Ignacio Calvo. Estos dos altos, son estupendas terrazas gracias a la eliminación de los eucaliptos y acacias que estaban sobre esa ladera, ahora numerosos turistas bajan al lugar para disfrutar de las preciosas vistas existentes.
No tomaremos esa escalera porque nos llevaría a una parte del castro y la carretera de subida al Tecla, seguiremos el trayecto como hemos planteado anteriormente con el agrado de una brisa septentrional que disipa el calor estival, permitiéndonos centrar la atención en las eternas vistas cara el Atlántico y el puerto disfrutando de un paisaje espectacular.
Tras poco más de doscientos metros de senda nos encontramos un “túnel vegetal” que casi impide pasar la luz solar. A este corredor de gran belleza por los efectos lumínicos que tiene y la sensación de misterio que nos transmite le he llamado siempre TUNEL DE ACACIAS, no sé si será su nombre correcto, pero todo el vegetal que lo forma es de acacias, sólo acacias, y que tras esta senda de más de sesenta metros desaparecen súbitamente volviendo a aparecer la claridad.
La verdad que tiene un aire de misterio que nos deja absortos al caminar, es en cierto modo, una manera distinta de ver porque las reforestaciones del siglo pasado fueron tan desafortunadas, la única vida existente en ese lugar es esa masa vegetal de arbustos nada más… ¡Precioso pero tétrico!
Una vez que terminamos de pasar esa zona y seguimos el recorrido, volvemos a disfrutar del océano y del astro Rey durante bastantes metros hasta alcanzar a otro túnel de acacias más pequeño y aún en formación. Posteriormente llegaremos a un cruce de caminos de fácil interpretación: A la izquierda y subiendo nos llevaría casi a la cima del monte y otro, a la derecha y bajando cuyos destinos terminarían en “Pedra Furada” y “Cruz do Home”. Nosotros siempre recto hasta que pasados cien metros llegaríamos a “Fonte do Ermitá”.  
Este manantial que sólo vi una vez seco y sin caudal –el año pasado y tras la pertinaz sequía del 2017- era la fuente que daba agua a los eremitas y peregrinos que residían en las cabañas situadas cerca de la pequeña capilla de Sta. Tecla, y que tras cientos de años bajando a la fuente para coger el agua se hizo un sendero que tiene catorce pronunciadas curvas para salvar los más de cien metros de altura. Es el conocido camino “das catorce revoltas” que nos lleva a los pies de la ermita existente. He de recordar que sólo recomiendo hacer uso de ese trayecto a la gente sin limitaciones físicas, Pensemos que es como si subiéramos más de treinta y cinco pisos, y creo ciertamente que este recorrido es bastante exigente para gente mayor.
Un poco más adelante, descartando la bifurcación de bajada que nos llevaría a “Chans” nos volvemos a encontrar con la parte sur del Castro, en este caso con una muralla seccionada por el camino que hizo la Sociedad Pro-Monte como dije anteriormente, y una enorme masa de restos de conchas y otros restos calcáreos –“Gran Concheiro”- que depositaban nuestros antepasados fuera de sus murallas y que eran como los vertederos nuestros de hoy. No podemos saber su dimensión y tamaño exacto, pero puedo asegurar que son muchas toneladas y varios metros de residuos calizos. La verdad es que cuando alguien coge una concha y le digo que lo que tiene en sus manos es una lapa que se tomó del mar hace más de dos mil años, me mira con estupor y desconcierto. Tras esa zona de entrada al castro, y que es conocida por los técnicos como “Porta sur” seguimos poco más de cien metros hasta llegar al último cruce que nos acerca a una meta virtual. El de la izquierda nos llevaría a la Casa Forestal y el nuestro, que nos entregaría a otro lugar del castro recientemente escavado –anteriormente sobre 1930, fue Cayetano de Mergelina (3) el primero que lo hizo- por Rafael Rodríguez siendo arqueólogo titular de la Diputación Provincial. Hoy están expertos restauradores consolidando la zona, poniendo en valor y preparando el entorno para poder abrirlo al numeroso público que nos visita.
Ese lugar, conocido como Mergelina, tienenumerosas características diferenciadoras dentro delpropio monte, y no seré yo quien vaya a desarrollar un tema de enorme amplitud y complejidad, pero puedo especificar que es un barrio diferenciador a otras zonas más sencillas en ejecución arquitectónica. Próximamente estará abierto al público en general, y será una nueva aportación de gran calado para el visitante ¡De eso estoy seguro!  
Ahora, casi rematando mi visita virtual, y tras dejar atrás los casi cien metros de recorrido por Mergelina, tomo un estrecho camino robado a grandes rocas para volver a entrar en un jardín y parte del castro que nombramos al empezar la senda, acabamos de dar una vuelta perimetral al monte de Santa Tecla tras dos kilómetros de recorrido que se nos hizo corto pero de gran riqueza cultural, y os garantizo que muchas cosas quedaron en mi tintero, he intentado ser breve y no agotar al lector.

Miguel Reboredo Otero
Guarda del Monte Sta. Tecla
 Fotos: Autor    
______________
1- Rafael Areses Vidal , nacido en Tui en 1878 y muerto el 7 de diciembre de 1953, fue un ingeniero forestal gallego. En 1902 ingresó al Cuerpo de Ingenieros de Montaña.
Como miembro del Distrito Forestal de Pontevedra-A Coruña, promovió la reforestaciónde Monte Aloia, creando en 1906 el Vivero forestal de Areas , en el monte de Seixos Albos , la primera de sus características de Galicia. En 1909, comenzó las primeras plantaciones oficiales en Oia, Tui, A Guarda (en el monte de Santa Tecla ), Bayona o Ponteareas , a pesar de tener una importante oposición local debido a la disminución en las áreas dedicadas a los pastos. Los suministros de este vivero forestal impulsaron la extensión de los pinos en Galicia. En 1917 fue trasladado al Distrito de Ourense-Lugo.
Formó parte del comité organizador del Congreso Forestal de Galicia de 1920. Desde 1927 dirigió la ejecución de la misma a petición de la Diputación de Pontevedra, presidida por Daniel de la Sota . Después de la Guerra Civil ocupó diversos cargos en Madrid y Valencia , siendo nombrado en 1945 Presidente de la Sección del Consejo Superior de Montes.
2- Alóctono  [Pueblo o especie] vegetal o animal que se encuentra en un lugar distintoal de su origen
3- Cayetano Mergelina y Luna (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 9 de junio de 1890 - Yecla,Murcia, 14 de abril de 1962) estudió Filosofía y Letras en la Universidad Central, en Madrid, donde se doctoró en 1920. Su carrera se desarrolló fundamentalmente en el mundo universitario y en el de las excavaciones arqueológicas, obteniendo las cátedras de Arqueología, Numismática y Epigrafía en la Universidad de Valladolid y la de Historia del Arte en la de Murcia (1952)  

Regreso al contenido