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El Tecla y algunas respuestas

PUBLICADAS
por Miguel Reboredo Otero
 
INTRODUCCIÓN
         Muchas veces nos preguntamos al andar sobre las cosas que vemos. La curiosidad es un comportamiento inherente al ser humano, éste siempre busca explicaciones a todo lo que le rodea, y a raíz de esta premisa, y siguiendo el principio de que siempre se aprende cada vez que se camina, y que sólo es el caminar y el caminante quiénes deciden qué y cuanto aprender comienzo a realizar este trabajo.
         Sabemos sin dudar que sobre el Tecla se ha escrito y se han desarrollado numerosos trabajos. La bibliografía sobre este monte es enorme; numerosos libros y escritores avalan mi afirmación. Una afirmación que debemos corroborar pero no desarrollar, pues esto sería temerario y dificultoso apartándonos del origen de este trabajo.
         Una vez expuesta nuestra declaración de intenciones, y especificando que trataremos varios aspectos del Tecla que de momento poco a nada se han trabajado como elementos individuales, o sólo se han referido a ellos lateralmente por otros enunciados de mayor calibre.
CAMPO DE CHANS
         Este campo debe su origen al esfuerzo de varios jugadores de fútbol y prominentes personas (Ramón Sobrino, Manuel Gándara y Manuel Candeira) que ante la imposibilidad de jugar en el puerto en una zona que estaba delimitada entre la playa “do Carreiro y la atalaia” también conocida como la Vía, en la plaza de la Guía, o Monterreal, optaron con la creación de un campo de futbol en la falda este del Tecla que ya era conocida como Chans. Estos mismos jugadores fundaron en 1914 el primer equipo de futbol de La Guardia: El Deportivo Guardés.
         Poco después, en este mismo espacio se realizó una novillada como se recoge en las actas de sesión del ayuntamiento y fotografías de la época:
         “13 junio 1917.- Sesión ordinaria presidida por el Sr. Alcalde D. Agustin Sobrino Vicente (Bisavó do médico Quico). Corrida de Novillos.-
         Manifestó el Sr. Alcalde que la Sociedad“ Deportivo Guardés” poseída del mayor entusiasmo y en el fin de atraer á la localidad el mayor número de forasteros, han concebido el pensamiento de celebrar una corrida de novillos, y al efecto proyecta la construcción provisional de una plaza de madera en el Campo de Chans.
         La madera destinada á tal construcción habrá de ser retirada y devuelta a su procedencia después del espectáculo, circunstancia por la cual han rogado los empresarios se declarase exenta del pago de arbitrios municipales. El Ayuntamiento enterado acuerda se acceda a lo solicitado, llevándose no obstante cuenta de la que seintroduzca y de la que se extraiga para garantía de los fondos del Municipio, por si alguna quedase para utilizar en obras distintas de la que se trata”.
         Una vez finalizada la novillada, el campo volvió a tener el mismo uso por el que fue concebido hasta que se inauguró el Estadio Troncoso en 1927 (posteriormente Estadio del Tecla) teniéndose que abandonar esta disciplina deportiva y reconvirtiendo esta zona para un proyecto tan ilusionante como ambiguo:
         Campo de moreras para la incorporación del gusano de seda y así producir dichas telas.
         Ni que decir tiene que dicho proyecto se vino abajo en poco tiempo, pues numerosos problemas lo acompañaron:
         Las envidias de la época y la climatología de Galicia fueron determinantes a la hora de abandonar esta idea tan pionera como atrevida y que la sociedad PROMONTE pretendió llevar a cabo.
         Posteriormente dicho campo cayó en el olvido tanto por el abandono de este cultivo como La Guerra Civil que enfrentó penosamente a los españoles, por lo que no hubo más obligación que convertirlo en un patatal por las necesidades alimenticias de la época.
         Más tarde, dicha zona volvió a recuperarse para las actividades deportivas originarias; y simultáneamente, también como campo de tiro al plato (1954 y posteriores). Después, varias actuaciones (1989-90) del que fuera el mejor especialista del mundo sobre ruedas: Alain Petit, fueron realizadas en ese recinto consiguiendo enorme éxito.
         Hoy, este recinto deportivo se utiliza para los equipos de La Guardia, para que los más pequeños puedan desarrollarse en este deporte, así como los múltiples conciertos que la juventud realiza a lo largo del año, y actividades que la comunidad de Montes de Camposancos tenga a bien realizar.
UN ENORME EUCALIPTO
         Si seguimos una línea de lectura, me gustaría que el lector volviera a ver la fotografía que se expone anteriormente del campo de Chans, la foto es sobre la plantación de las moreras (1928). Y si la observamos atentamente podemos ver al fondo de la misma un gran árbol que tiene una historia que contar:
         Este eucalipto (Eucalyptus globulus) fue plantado por Don Laureano Alonso a principios de siglo pasado por el nacimiento de su hijo Alcides. Se sabe que esta costumbre la continuó con sus nietos del que no nos consta árbol alguno vivo.
         Don Laureano Alonso Portela (1863-1946), originario del barrio de la Silveira, que emigró siendo muy joven. En uno de sus viajes a Galicia se casó con la guardesa María Asunción Sobrino Vicente (1867-1936) que se marchó con él a Brasil, concretamente a Niteroi donde Laureano tenía sus negocios de hostelería. Allí nacieron sus dos hijos aunque el primero falleció muy pronto. Por eso, cuando regresaron definitivamente hacia 1902-1903 lo hicieron ya con un solo hijo, Alcides Alonso Sobrino.
         Este enorme ejemplar de pie de “pata de elefante” fue plantado hace más de cien años, y hoy es el árbol más antiguo del Tecla. Tiene una circunferencia de más de nueve metros que corresponden a tres de diámetro, su altura supera con creces a un edificio de catorce pisos, o lo que es lo mismo, más de cuarenta metros. Hoy es un árbol a conservar por su historia y por sus dimensiones.
EL FACHO Y SU ESTRUCTURA
        Sabemos que el monte Sta. Tecla lo componen dos picos: el primero de mayor altura 341 metros sobre el nivel del mar y donde se sitúan todas las estructuras reseñables y el pico Facho (328) o Perouquiño como lo conocen los expertos en escalada deportiva. En el que se encuentran varias antenas de televisión y dos elementos arquitectónicos que si bien uno está totalmente definido, la Cruz centenaria, el segundo es totalmente anacrónico y no tiene nada que ver con el adyacente como mucha gente cree erróneamente.
         Digo, anacrónico por no decir extemporáneo o impropio. Este elemento arquitectónico es una estructura que no aparenta tener utilidad alguna y su plasticidad decorativa deja mucho que desear. Utilidad evidentemente no debe tenerla porque no se tiene certeza de otras formas similares en la zona ni por los alrededores, y es de suponer que su rústico diseño no busque la admiración del observador. Con todas estas premisas, la curiosidad se torna necesaria y el conocimiento sobre este elemento se vuelve forzoso.
         Para los que no son gallegos o desconocen este idioma, debemos aclararle la palabra FACHO:
                  • (1) Brazada de paja atada a la que se le prende fuego e sirve para alumbrar.
                  • (2) Fuego hecho en un alto para avisar o dar una nueva.
                  • (3) Llama que se encendía antiguamente en la cima de un monte para a guía de marineros.
                  • (4) Otero próximo a la costa, guía para los marineros.
                  • (5) Cima donde se enciende una hoguera.
         Como es de sospechar, el nombre que se le ha dado a este pico se basa en una de estas premisas, y evidentemente cualquiera de ellas es válida; por lo que ahora debemos hacer unas deducciones históricas de aproximación y aclaratorias:
         Antiguamente, los faros se materializaban como antorchas encendidas en torres.
         Entre los siglos IX-XII, las costas gallegas fueron atacadas por vikingos, vándalos y musulmanes.
         En los siglos XV, XVII, XVIII y XIX, fueron los ingleses, franceses y holandeses, entre otros los que más atacaban las costas gallegas. Estos últimos ataques al litoral gallego propiciaron la creación de una red de antorchas que se intercomunicaban mediante humo o fuego cuando alguno de los pueblos divisaba embarcaciones peligrosas. De esta forma avisaban al jefe de grupos armados, y a las villas, que acudían para a su defensa. En 1670, Domenico Laffi relataba que en el Monte de Fisterra había una torre que estaba hecha para enardecer el fuego en su parte más elevada. Estaba ahí porque, de todas las naciones que navegan por el Océano, todos pasaban a conocer el Cabo Fisterra y muchas veces desembarcaban en la Villa provocando numerosos daños. Era entonces cuando, con el fuego de esta torre, se hacían señales a las villas vecinas, que sucesivamente de unas alas otras iban pasándose el aviso de peligro. En una hora, todo el Reino de Galicia estaba en sobre aviso y acudía armado hasta aquel cabo para defenderlo. Por descontado, las antorchas también funcionaron como guías y, asimismo, hay constancia de que se encendían antorchas en lugares falsos para provocar naufragios.
         Sabiendo esto y que D. José Cornide Saavedra, ilustrado coruñés del siglo XVIII publicaba en 1764 la Descripción y Circunstanciada de la costa de Galicia y frontera por donde confina con él inmediato reino de Portugal, denunciaba la necesidad de recompensar a los paisanos que estaban obligados a realizar el servicio y analizaba todos los enclaves militares del litoral entre Asturias y Portugal, de los que Cabo Silleiro y Mougás), Castro de Oia, Atalaya de la Guarda y Facho de Santa Tecla.
         Una vez analizadas estas reseñas históricas, resuena esta pregunta:
         El pico Facho en el Monte Sta. Tecla tuvo la utilidad que le da su nombre; ¿pero que tiene que ver esta estructura sin sentido a la que cabe esperar?, o sea, una garita en la que dos hombres se alternan para mantener o crear una llama guía o de aviso a nuestros marineros con una rústica escalera de ciertas dimensiones que servía para ascender hasta tal punto. La respuesta la tenemos en un periódico local de la época, El Heraldo Guardés.
         Esta publicación (1935) nos hace una referencia:
       Esta estructura es destruida por un rayo a mediados del siglo XIX, pero en elaño 1858, hallándose en esta villa, visitando a su familia, el acaudalado y caritativo hijo de La Guardia D. Francisco Maravillas, lo hizo reconstruir a su costa según quedó consignado en una lápida de granito incrustada en su frontispicio, la cual dice así:
GRATA MEMORIA AL BUEN PATRICIO D. FRANCISCO MARAVILLAS
DE LA HABANA REEDIFICADO A SUS EXPENSAS EN 1858.
         Hoy, podemos decir que existe esa placa y que es de granito, no pudiendo aseverar tal inscripción al estar muy deteriorada y encontrarse a gran altura, pero que no ponemos en duda. Por otro lado suponemos que la reconstrucción del elemento arquitectónico debió ser totalmente arbitraria y sin seguir más patrón alguno que el de vanidad humana.
         Para finalizar este tema debemos aclarar, que incorrectamente en algunas guías del Tecla, a esta estructura la definen como monumento hidrográfico del Siglo XVI.
         Observación que no merece más atención que el desconocimiento de la misma, y de la posible “reedificación” desvirtuadora que contempla la placa de granito.
RESTAURANTE JURADO/MUSEO DEL TECLA
         El catorce de noviembre de 1934 el ayuntamiento de la Guardia otorgó una concesión administrativa a D. Ángel Jurado Romero sobre una parcela de terreno en el Monte Santa Tecla, dicha parcela tendrá la extensión necesaria para la construcción de un Restaurante. Establecimiento que fue abierto al público al año siguiente con el nombre de Restaurant Jurado dejando de funcionar el año de 1936.
         Posteriormente en 1943, este edificio fue adquirido por la Sociedad Pro-Monte siendo presidente de la misma D. José Sobrino Arias. Después en 1952, este inmueble que nació de un proyecto del conocido arquitecto D. Antonio Palacios pasó a ser el museo de la Pro-Monte, siendo declarado Monumento Histórico y Artístico en 1962.
         Una vez establecida una pequeña cronología de este edificio para procurar diferenciar las dos etapas que formaron sus usos. Etapas, una muy breve pero terriblemente intensa y otra tan larga y viva para el Tecla como para sus visitantes.
1ª Etapa-Restaurante Jurado
         Este restaurante tuvo poco tiempo de actividad, los menos de dos años de servicio al cliente aportaron a la historia de nuestro pueblo años de recuerdo o de sufrimiento que se pueden comentar en base a las numerosas referencias que tenemos:
Año 1935 (pena de no constar fotos), Visita del presidente del Gobierno:
         D. Antolín Silva Vicente, Alcalde republicano varios años de A Guarda. Afín al Partido Republicano Radical de D. Alejandro Lerroux García (1864-1949), presidente del Gobierno y coaligado a la CEDA. El Alcalde de O Rosal D. Generoso Lagarejos Rivas también del mismo partido y estaba en el ayuntamiento en las mismas fechas que D. Antolín. Los dos juntos acudieron a recibir al Presidente del Consejo de Ministros D. Alejandro Lerroux, en el aeropuerto de A Canosa (El Rosal), el 3 de agosto de 1935 en su visita oficial a Galicia y Baixo Miño: Recogidos en la gasolinera de O Pasaxe, desembarcaron en el mismo para visitar A Guarda y comer en el Restaurante de Ángel Jurado Romero, sito en el actual Museo del Tecla.
         Principios de 1936, visita de Azaña como Primer ministro y Casares Quiroga ministro.
         Palabras de Juan Noya del libro Fuxidos : En visita al Tecla llegaron a La Guardia, Azaña y Casares Quiroga, presidente del Consejo de ministros y ministro, respectivamente. A través de la policía se nos envía un recado para que subiéramos al Tecla[1] a comer con tan ilustres personajes. Nuestra respuesta fue una rotunda negativa por los numerosos recelos que teníamos con Casares.
         Primavera del 36: Visita de los subsecretarios de Trabajo y Sanidad.
       Palabras de Juan Noya del libro Fuxidos: Llegan a La Guardia los señores Osorio Tafall y Bolivar, en visita de inspección al colegio del pasaje, donde se proyectaba instalar el hospital Psiquiátrico regional (edificio de los Jesuitas). Les acompañaba el gobernador Gonzalo Acosta. En la alameda fueron esperados por el alcalde Don Manuel Noya y otras autoridades locales, subiendo posteriormente al Tecla para almorzar en el restaurante de Ángel Jurado.
         Agosto de 1936, negociando penas Capitales:
         El ser humano se llega a convertir de tal forma que hace al animal más sanguinario insignificante, es tan destructivo que impone sus criterios hasta límites excepcionales. Alegando cualquier cosa (principios, Patria, Deber, Dios etc.) es capaz de la destrucción más despreciable, ¡somos así!, y muchos tienen tal instinto animal que desprecian la existencia de otros por el simple hecho de no pensar como él.
         El 10 de agosto tiene lugar una comida en el restaurante de Ángel Jurado Romero (hoy Museo del Tecla) a la que asistieron el capitán Joaquín Teresa Pomares de la Guardia Civil, el Tte. de Carabineros Salvador Buhigas Novo, el alcalde Francisco Moreno Álvarez, los demás miembros de la Gestora Municipal, varios comerciantes e industriales de la Guardia relacionadas con la derecha local y el cuadro completo de La Falange.
         El Capitán Teresa, que había llegado de Vigo, llevaba una lista de treinta y siete, otros dicen 35 republicanos Guardeses, a los que había que fusilar porque así lo habían acordado - inmediatamente.
         En el tira y afloja entre comensales, militares, falangistas, alcalde y comerciantes se quedó quedebían ser cinco, y a las 5 da tarde (todo en plena digestión de los comensales), y previa formación demilitares y falangistas en la Plaza del Reloj y una arenga del Capitán Joaquín Teresa Pomares con la presencia del Tte. Salvador Buhigas, en la que se refiere que “los rojos habían matado a su madre”, decomisan una camioneta del industrial Isaac González Costal, conducida por el falangista Óscar Rodríguez González y trasladándose al Colegio de O Pasaje, meten dentro a los cinco republicanos, hacenuna parodia de juicio civil contra ellos (unos minutos) para proceder seguidamente al ajusticiamiento, con “tiro de gracia” incluido, en el lugar de Paraños (A Sangriña), en un barranco de barro amarillo que había detrás de la entrada actual del Instituto de A Sangriña.
         El Alcalde Francisco Moreno presentó la dimisión varios días más tarde, viendo la masacre que se comenzaba a hacer en La Guarda. Oficialmente fue cesado por el Capitán Jefe Militar da Columna que operaba desde Tuí, Eduardo Rodríguez González.
         Posteriormente, estos seres sin entrañas volvieron a comer en este restaurante, sólo les importaba la comida, sus tartas y hasta la cocinera que preparaba tan buenos platos, desconociendo que ella fue una de tantas mujeres que perdieron hermanos, cuñados, y maridos que tuvieron que huir de su miserable odio: Para poder alimentar a sus hijos y padres, Dolores Domínguez Pacheco[2] tuvo que ponerse de cocinera en el Hotel Internacional (luego Pensión España y ahora Hotel Elymar), comida que después se llevaba al Restaurante Jurado en el Tecla (Ángel Jurado Romero), donde hoy está el Museo…… un día en el que un grupo de falangistas y militares con el Capitán de la Guardia Civil TERESA (un auténtico criminal), comieron en el restaurante… El Capitán Teresa reclama a Ángel Jurado .. ¡que venga la cocinera para felicitarla!, porque la comida fue excelente… y le dice Jurado “es mejor que no venga porque es la mujer de un huido, y hermana de dos fusilados últimamente”… ¡ni que decir de la digestión que tuvo el Capitán, pensando que a lo mejor, la buena tía LOLA pudiera poner veneno en la comida…
2ª Etapa-museo del Tecla

         Una vez que este inmueble pasó a ser propiedad de La sociedad Pro-Monte, este se convirtió en museo hasta nuestros días.
       En julio de 1953, cuando abrió con esta actividad era restaurador del mismo D. Manuel Fernández Rodríguez. Más tarde fue declarado Monumento Artístico Nacional, hoy Bien de Interés Cultural (BIC), en 1962.
       Posteriormente hubo varias reformas de cierta envergadura entre 1982-1983 que mejoraron su exposición al público, y ya en pleno siglo XXI, siendo Concejal D. Javier Crespo se acometió una reforma valiente, reestructurando todo el interior y modernizando la sala cara a los compromisos que requieren el nuevo milenio.
       Este museo contiene materiales de todas las excavaciones que en el Tecla se realizaron. A las primeras de Ignacio Calvo (1914 a 1923), siguieron las de Cayetano de Mergelina (1928 a 33), Manuel Fernández Rodríguez (1952 a 72) y las últimas, y quizá las más precisas por (1983 a 87) por Antonio de la Peña Santos.
 
Bibliografía:
JOAQUÍN MIGUEL VILLA ÁLVAREZ- “LA SOCIEDAD PRO MONTE SANTA TECLA” - (1ª parte: 1912-1928).
JOAQUÍN MIGUEL VILLA ÁLVAREZ-Las casas indianas de A Guarda (IV): la huella de los «brasileiros»
JOSE ANDRES CORNIDE SAAVEDRA Y FORGUEIRA: VIDA Y OBRA (A Coruña, 25 abril 1734 - Madrid, 22 febrero 1803
JUAN NOIA GIL- FUXIDOS- (Edición Casuz Editores, Caracas –Venezuela, 1976)
JOSÉ ANTONIO URIS GUISANTES- Basilio Carrero- Setenta anos da sublevación militar contra a II República Española na Guarda- CETÁREAS y VIVEROS en A GUARDA Francisco Lloret Gándara.
XOÁN MARTÍNEZ TAMUXE-Citania y Museo Arqueológico de Sta. Tecla (Patronato 1998).
MEMORIAS ANUALES DE LA PRO-MONTE - 1954-55, 1962-63 , 1982-83
   
Agradecimientos especiales:
JOSÉ ANTONIO URIS GUISANTES, sin él este artículo seria imposible.
ANTONIO MARTÍNEZ VICENTE, persona de gran ayuda
NORMA MARTÍNEZ PIÑEIRO, Responsable del Museo y buena correctora.
  
Fotos:
Novillada y aeropuerto de la canosa- ANTONIO MARTÍNEZ VICENTE
Campo de las moreras- CARLOS MARTÍNEZ TRONCOSO
Campo de Chans, Museo del Tecla, monumento al Facho y Museo desde el interior –AUTOR
Excavaciones de Calvo con Domínguez Fontela – SOCIEDAD PRO-MONTE
 
ESCRITO:
MIGUEL REBOREDO OTERO
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NOTAS
1- Suponemos que en el restaurante Jurado al no estar el Hotel Pazo terminado.
2- Lola estuvo trabajando esporádicamente en el Hotel Internacional de Ángel Jurado porque no podía tener contrato al ser represaliada, Posteriormente, en 1938 comenzó a trabajar en el hotel Tecla bajo contrato y enviando las comidas ya al Hotel Pazo Sta. Tecla que se encuentra situado en la cima.
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